Washington, DC. El Banco Mundial hizo un llamado a reanimar el comercio global, y sugirió a los países desarrollar medidas que propicien la participación de las empresas domésticas en las cadenas de valor del globo.

Durante la conferencia con el presidente del Banco Mundial, David Malpass, que marcó el inicio de las Reuniones Anuales, el funcionario explicó que se tiene que actuar para acelerar el crecimiento de las economías y ponerlas en la senda del desarrollo.

Para lograrlo, propuso fortalecer el Estado de Derecho y renovar las reformas estructurales en todos los países, avanzados, emergentes y a punto del desarrollo.

Citó entre los riesgos que están desacelerando a la economía global la incertidumbre sobre el deterioro de las condiciones de comercio y la tensión geopolítica, pero advirtió que una luz de esperanza se ha encendido con el anuncio del acuerdo para un Brexit ordenado.

“Puedo decir que (con el acuerdo del Brexit) hay posibilidades de que mejore el panorama para el 2020, porque es clave reducir la incertidumbre, pero hay demasiados frentes abiertos”, enfatizó.

El crecimiento mundial se desacelera, la inversión es lenta, las manufacturas se debilitan y el comercio sigue reduciéndose. Los receptores de este contexto incierto suelen ser los países más vulnerables, que regularmente son los que están en vías de desarrollo, aseveró.

Si a este panorama agregamos el cambio climático y la debilidad de las arcas nacionales para generar ahorros suficientes para resolverlo, vemos un panorama más bien sombrío.

Difícil reducir pobreza

El funcionario admitió que este contexto de desaceleración sincronizada que ha diagnosticado “con precisión” el Fondo Monetario Internacional (FMI) dificulta la posibilidad de reducir la pobreza extrema y aumentar la prosperidad mundial.

Muchos países ya agotaron su espacio para impulsar la economía a partir de medidas fiscales y monetarias. De ahí la relevancia de aplicar reformas estructurales. Recordó que hay más de 15 billones de dólares en el mercado mundial con rendimiento negativo o cero, lo que equivale a capital congelado. La deuda ha subido a niveles preocupantes, y se requieren de forma urgente nuevas ideas para activar el crecimiento económico, sentenció.

Por su parte, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, tocó el tema del comercio, al margen de destacar la reducción de los intercambios. Dijo que está probado que, cuando los países se encuentran en acuerdos comerciales, los procesos de pacificación se prolongan.