La agenda de reformas que han aprobado en México dese el año pasado será un factor de diferenciación para los inversionistas incluso en la eventualidad de un escenario abrupto de normalización de condiciones monetarias, advirtió el Banco Mundial.

Expertos del organismo tomaron los casos de cuatro economías emergentes cuyas monedas registraron depreciaciones menos severas en el verano del 2013, pese al cambio en la retórica de la Reserva Federal que anticipaba la normalización de las condiciones monetarias, para identificar elementos comunes que les permitieron limitar ataques especulativos mayores.

Al interior del reporte anual, titulado Global Economic Prospects, comentan los casos de México, Chile, Malasia y Sudáfrica y en el caso mexicano, destacan que la depreciación del peso, que fijan en 2.2% en el periodo referido, refleja la confianza del mercado dirigida por el progreso sólido de reformas y la ambiciosa agenda de cambios estructurales en sectores como el de energía, laboral y fiscal, lo que sin duda ha ayudado a contener desequilibrios fiscales .

En consecuencia, en su serie de siete recomendaciones de políticas públicas para enfrentar el impacto de una rápida normalización de condiciones monetarias de parte de Estados Unidos, que incluya una desordenada alza de tasas de interés de largo plazo, sugieren reformas estructurales favorables a la inversión extranjera .

GARANTIZAR PERMANENCIA

En un subcapítulo, titulado medidas para contrarrestar el debilitamiento del flujo de capitales , sugieren siete medidas que van desde el uso de reservas internacionales hasta imposiciones de medidas prudenciales que garanticen la permanencia de los recursos en el mercado.

La primera recomendación es el uso de reservas internacionales para limitar el impacto en las divisas del país afectado y limitar el proceso de ajuste cambiario.

La segunda es la implementación o activación, en su caso, de acuerdos swaps entre bancos centrales que garantice acceso de liquidez en otras monedas.

La tercera es el manejo de tasas de interés para hacer más atractiva la operación financiera en monedas locales.

La cuarta y quinta tienen que ver con la imposición de medidas prudenciales que limiten las salidas abruptas de capitales extranjeros. Sugieren explícitamente controles de capitales temporales, aranceles, impuestos y medidas de apoyo comercial.

La sexta es una política de consolidación presupuestaria, reducción de subsidios y aumento de impuestos.

La séptima son reformas destinadas a reforzar el clima de inversión en particular para los extranjeros.

CERCA DE LA MITAD

La eventualidad de una desordenada normalización en las tasas de interés de largo plazo de Estados Unidos podría conducir una caída del 45% del flujo de los capitales que han ingresado a los mercados emergentes previno el Banco Mundial.

Estos capitales incluyen disponibilidad de recursos para emisiones bancarias, soberanas e inversiones de cartera. Y la normalización rápida de las condiciones, supone que culmine el proceso en el primer semestre de este año y que las tasas aumenten 200 puntos base antes de que termine el primer semestre del 2014.

Expertos del organismo estimaron que en el escenario base, que es totalmente opuesto al expuesto anteriormente, donde la normalización de las condiciones monetarias es gradual, esperan una salida de inversiones de cartera de 33% solo en el primer año.

Bajo este escenario base, la normalización de condiciones a un ritmo moderado, podría motivar una reducción de 10% del flujo de capitales que han registrado los mercados emergentes para el año 2016.

Los expertos del Banco observan en el análisis que la normalización de condiciones motivará un ajuste en los flujos de capital hacia un nuevo equilibrio .

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