El primer ministro de Grecia se reunirá en los próximos días con los líderes políticos del país para buscar respaldo a más medidas de austeridad, después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtiera que el compromiso de largo plazo con las reformas es clave para asegurar un nuevo rescate.

Al tener virtualmente asegurado un canje de deuda con los acreedores del sector privado para reducir la deuda del país en 100,000 millones de dólares, el Gobierno se apresura ahora a concluir las negociaciones sobre el rescate de 130,000 millones de euros para fines de esta semana.

Para lograrlo, Atenas primero debe convencer a la Unión Europea (UE) y al FMI de que implementará las demoradas reformas y recortará más el gasto.

El lobby bancario internacional (IIF) confía en concluir un acuerdo sobre la anulación "voluntaria" de una parte de la deuda griega por los acreedores privados, afirmó un portavoz en Atenas, Frank Vogl.

El portavoz del gobierno griego, Pantelis Kapsis, recalcó que Grecia estaba "muy cerca de concluir un acuerdo" sobre la reestructuración de su deuda con los acreedores privados.

Banqueros dijeron que el canje de deuda, que representará pérdidas reales en cerca de 70% para los tenedores de deuda griega, está esencialmente concluido. Pero antes de anunciarse un acuerdo, debe acordarse sobre el segundo rescate y la eventual participación del sector oficial porque todos los elementos están interconectados.

El Instituto de Finanzas Internacionales reiteró que los acreedores del sector privado y el Gobierno griego están cerca de un acuerdo final para reestructurar la deuda del país, y que se espera que las negociaciones concluyan esta semana.

Las perspectivas de elecciones tan pronto como en abril complican aún más las negociaciones, ya que líderes políticos de la coalición de Gobierno del primer ministro Lucas Papademos buscan distanciarse de recortes fiscales que presagian más dolor para el pueblo griego.

Esta situación interna preocupa a los prestamistas de Grecia, que quieren asegurarse de que en esta oportunidad Atenas cumpla sus compromisos.

"Necesitamos garantías de que quién quiera que esté en el poder después de las elecciones y deseé razonablemente hacer algunos cambios en la política económica, lo haga siguiendo los objetivos y el marco de trabajo del acuerdo", dijo el miércoles Poul Thomsen, jefe de la misión del FMI en Grecia al diario Kathimerini.

RECORTES SALARIALES

Thomsen, quien está en Atenas para negociar el nuevo rescate junto a altos funcionarios de la UE y el Banco Central Europeo (BCE), el grupo conocido como la "troika", dijo que el salario mínimo podría tener que se reducido y los bonos de vacaciones recortados para hacer más competitivas a las compañías griegas.

Atenas también tendrá que despedir a funcionarios, dijo en la entrevista, aunque el grueso de los ahorros del sector público provendrá de las pensiones.

Tales demandas son ampliamente rechazadas en Grecia. Los sindicatos no aceptan recortar el salario mínimo ni la eliminación de los bonos por festivos, pero empleadores y trabajadores buscan otras vías para reducir los costos laborales.

"El tiempo se agota y las responsabilidades de los segmentos sociales son cada vez mayores", dijo el jefe de la unión de industriales Dimitris Daskalopoulos.

Pero el funcionario del FMI también instó a una nueva combinación de políticas que podría ayudar a los partidos políticos que ganen las elecciones.

klm