La principal confederación sindical portuguesa (CGTP) convocó ayer una huelga general para el 22 de marzo contra la reforma del mercado laboral lanzada por el gobierno de centroderecha dentro del plan de rescate concedido al país por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La decisión fue anunciada por el secretario general de la CGTP, Armenio Carlos, al final de una reunión de la directiva nacional del sindicato, informó la agencia lusa.

Las dos huelgas generales anteriores en Portugal, en noviembre del 2010 y en noviembre del 2011, fueron organizadas conjuntamente por la CGTP, próxima al Partido Comunista, y la UGT, la segunda confederación sindical del país e históricamente más moderada.

Las dos centrales discrepan sobre la reforma del código del trabajo promovida por el gobierno de centro-derecha, sobre la que se llegó a un acuerdo con la patronal y la UGT.

El acuerdo prevé la flexibilización del mercado laboral en horarios y despidos, así como la supresión de cuatro días festivos y tres días de vacaciones por año.