A pesar de los constantes llamados del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para aprobar cuanto antes la transformación de Wall Street, los senadores republicanos de aquel país bloquearon ayer el debate de una propuesta de reforma financiera.

Con 57 votos en favor, de los 60 necesarios, y 41 en contra de iniciar el debate formal, se pospuso la discusión de un proyecto que, según la oposición, fue elaborado de manera precipitada.

La propuesta aprobada por los diputados en diciembre pasado no logró convencer a la oposición de la Cámara Alta estadounidense, que incluye, entre otras medidas, la creación de una agencia de protección al consumidor.

Reglas más estrictas

En aras de reestructurar la regulación de Wall Street para prevenir futuros rescates bancarios como el aplicado durante el colapso del sistema financiero del 2008, la facción demócrata pugnaba en tal iniciativa por la implementación de reglas más estrictas.

El proyecto en cuestión limita en el tamaño de las entidades bancarias, restringiendo sus negocios y servicios para dedicarse únicamente a captar dinero y otorgar créditos, lo cual afectaría directamente a importantes bancos como Bank of America, Citigroup, Goldman Sachs o JP Morgan.

El líder opositor del Senado, Mitch McConnell, dijo: Todos queremos entregar una reforma que endurecerá los tornillos de Wall Street. Pero no vamos a apresurarla .

Nueva iniciativa

Trascendió que los republicanos podrían presentar su propia iniciativa en los próximos días, puesto que la actual, aseguran, contiene huecos que no bloquearían futuros rescates bancarios, mismos que serían financiados con dinero de los contribuyentes.

Pero la visión de los demócratas, quienes perdieron la mayoría absoluta de la Cámara a inicios del año, no es conciliatoria.

Ellos consideraron que la oposición respecto del inicio del debate de la reforma, impulsada en gran medida por el presidente Obama, tiene raíces en el respaldo que le dan a Wall Street.

Harry Reid, líder demócrata, afirmó antes de la votación, cuando ya se esperaba el bloqueo republicano, que la oposición al proyecto es evidencia de que ese partido tiene vínculos con los bancos responsables de la crisis.

Por su parte, el presidente Barack Obama dijo estar profundamente decepcionado , tras darse a conocer que el Senado bloqueó el debate y aseveró que los estadounidenses no pueden permitir el fracaso de la reforma que, después de la sanitaria, es la más importante de su gestión.

Algunos pueden creer que esta obstrucción es una buena estrategia y otros pueden ver el retraso como una oportunidad para seguir el debate a puertas cerradas, donde miembros de grupos de presión de la industria financiera pueden suavizar la reforma o matarla por completo , afirmó el Presidente estadounidense en un comunicado.

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