El pronóstico del banco francés para el PIB de México de 3% para este año es uno de los más mesurados del mercado, pues en él se reconoce la debilidad de la economía previo a la pandemia, el menor estímulo fiscal que otorgó el gobierno a los sectores afectados por el cierre de actividades ante el Covid19 y el deterioro del clima de negocios por la serie de reformas que se han propuesto.

La contrarreforma energética que está dirigiendo el gobierno mexicano, y en particular la reforma eléctrica, se vuelve uno más de los factores de riesgo para la confianza empresarial en el país, advirtió la economista para México de BNP Paribas, Pamela Díaz Loubet.

La aprobación de la reforma eléctrica no sólo pone en riesgo el flujo de inversión y los objetivos del país en materia de transición a energías limpias, hay más riesgos asociados como el de la inflación para empresas y consumidores. Por eso es muy grave que una reforma de este tipo se valide, aseveró.

Añadió que “El triunfo del partido en el poder en las elecciones de junio pondría el foco de atención en la posibilidad de que vengan reformas que pueden ser más disruptivas en materia de confianza empresarial”.

En conferencia de prensa en línea, donde presentó su diagnóstico económico para México a partir de una expectativa de crecimiento de 3%  para este año, dijo que “siempre es positivo que existan pesos y contrapesos en un país”.

La experta reconoció que su pronóstico para el PIB es uno de los más mesurados del mercado, pues en él reconoce la debilidad de la economía previo a la pandemia, el menor estímulo fiscal que otorgó el gobierno a los sectores afectados por el cierre de actividades ante el Covid-19 y el deterioro del clima de negocios por la serie de reformas que se han propuesto.

En efecto, el promedio de las expectativas de especialistas del sector privado consultados por el Banco de México es de 3.89% para este año, y según los datos recabados por la consultoría FocusEconomics, sólo hay una previsión más baja para el PIB mexicano entre 43 recabadas, se trata de la que tiene Monex, y está en 2.7 por ciento.

EU, el contrapeso diplomático

La analista también comentó sobre el papel de Estados Unidos para la reactivación económica. “El apego del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, a los canales tradicionales y diplomáticos para resolver controversias, podría beneficiar a México en materia de comercio y competencia en sectores estratégicos como el energético y medioambiental”, subrayó.

Si se aprueba la reforma energética no veremos una respuesta directa de Estados Unidos para dirimir las diferencias que sí se presentarán al favorecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) con los cambios, dijo.

“En su caso veremos la activación de mecanismos de solución de controversias y en ese sentido nos beneficiará porque se estarán resolviendo las diferencias por los canales tradicionales sin generar choques de confianza al mercado”, explicó.

Remanente moderado

Mención aparte merece el diagnóstico fiscal que tiene la estratega sobre México.

Las finanzas públicas carecen de ingresos consistentes y suficientemente sólidos, un panorama que se ha visto deteriorado desde hace un año, con el desplome de la actividad que condujo el choque del Covid 19, refirió.

Comentó que este año, el remanente de operación del Banco de México al gobierno será, “en un escenario optimista”, de 100,000 millones de pesos, que equivalen a 0.2% del PIB. Una cantidad que es muy poco significativa para las obligaciones del gobierno. En contraste estimó que la recuperación del precio del petróleo podría generar ingresos equivalentes a 0.8% del Producto.

Bajo cualquier escenario de ingresos, resaltó la experta, sigue siendo determinante para el país la ejecución de una reforma fiscal.

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