Toronto.- Los países ricos deben reducir sus déficits públicos a la mitad en tres años y los emergentes flexibilizar sus monedas además de aumentar sus gastos sociales y en infraestructura, según el proyecto de declaración de la cumbre del G20 del domingo en Toronto (Canadá).

" Nos comprometemos a adoptar acciones coordinadas para sostener el crecimiento, crear empleos y obtener un crecimiento más fuerte, sostenible y equilibrado", señala el proyecto de declaración final obtenido por la AFP.

Esos planes deberán ser sostenibles fiscalmente y "ser diferenciados y ajustados a las circunstancias nacionales", reconocieron los líderes de los países industrializados y emergentes que integran el grupo.

La cuarta cumbre del G20 tiene previsto cerrar sus trabajos a las 17H00 locales (23H00 GMT).

Ante las crecientes diferencias internas que amenazaban la cohesión de este naciente foro, los países optaron por una decisión salomónica: reducir los déficits y deudas públicas es importante, pero estimular el crecimiento con medidas propias también lo es.

Los países ricos se comprometieron a reducir a la mitad el peso de sus déficits públicos en sus PIB (Producto Interno Bruto) de aquí a 2013 y a estabilizar o empezar a reducir la relación deuda pública/PIB de aquí a 2016.

La canciller alemana, Angela Merkel, se mostró satisfecha por el compromiso.

"Eso significa que habrá que equilibrar las cuentas para enfrentarse a la deuda", declaró.

Al mismo tiempo, los países emergentes con superávit deberán emprender reformas para flexibilizar sus monedas, fortalecer el gasto social e incrementar el gasto en infraestructura, un mensaje dirigido en especial a China.

Igualmente, esas reformas deberán ajustarse a las condiciones de cada país, que representan el motor del crecimiento mundial desde que la crisis derrumbó a las economías de Estados Unidos y Europa.

Los países emergentes se verán gravemente afectados por los ajustes fiscales drásticos de los países europeos, había advertido el sábado el ministro de Finanzas y jefe de la delegación brasileña, Guido Mantega.

Si los países avanzados "en vez de estimular el crecimiento prestan más atención al ajuste fiscal, y si son exportadores, estarán haciendo el ajuste a costa nuestra", sentenció.

A medida que la frágil recuperación económica se asienta, la diversidad de intereses del G20, que representa el 85% de la riqueza mundial, aparece de nuevo.

Los países europeos crecerán este año apenas en torno al 1%, mientras que Estados Unidos espera hacerlo en algo más del 2%.

Países como China esperan crecer sin embargo un 8% este año.

Para Estados Unidos, lo importante era que la cumbre ratificara el compromiso común con el crecimiento, en palabras del secretario del Tesoro, Timothy Geithner.

Ejemplo de cómo se vive la crisis de forma diferente, el presidente de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, enumeró durante una cena de trabajo del G20 el sábado en la noche todo el catálogo de medidas de austeridad que impuso en su país, según altas fuentes de su delegación.

Otras propuestas fueron simplemente dejadas de lado, como la de una tasa bancaria mundial.

A pesar de ello, Sarkozy reiteró el sábado: "Estamos decididos a obtener un marco que permita la imposición (fiscal) de actividades bancarias, y sea cual sea la decisión de nuestros socios, la pondremos en marcha".

La idea no era compartida por ningún país emergente, que consideran que esa medida penalizaría a su sector bancario.

El debate sobre la reforma de la regulación financiera, y el refuerzo de los fondos propios de los bancos, fue aplazado a la próxima cumbre, en Seúl, en noviembre.

El G20 agrupa a Alemania, Canadá, Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia (países del G8), a la Unión Europea y a once economías emergentes: Sudáfrica, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México y Turquía.

La cumbre generó protestas en las calles de Toronto, que el fin de semana se saldaron con casi 500 detenidos, según fuentes policiales.

China advierte sobre proteccionismo

Por su parte, el presidente chino, Hu Jintao, advirtió en Toronto (Canadá) sobre los riesgos de poner fin demasiado rápidamente a los programas de estímulo económico y denunció todas las formas de proteccionismo.

" Tenemos que actuar de manera cauta y apropiada respecto a los plazos, los ritmos y la intensidad de la salida de los paquetes de estímulo económico y consolidar el impulso de la recuperación de la economía mundial", dijo Hu en su intervención ante la cumbre del G20 de potencias industrializadas y emergentes.

El mandatario chino, cuyo país está bajo fuerte presión para flexibilizar su moneda, denunció además "todas las formas de proteccionismo".

"Tenemos que adoptar acciones concretas para rechazar todas las formas de proteccionismo, y abogar de forma inequívoca por el libre comercio", declaró.

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