La escalada de tensiones comerciales en el mundo, a partir de la imposición de tarifas arancelarias de Estados Unidos, motivó un desbalance en la expansión mundial esperada para este año, indica el Fondo Monetario internacional (FMI).

“Seguimos proyectando una expansión de 3.9% para este año y el próximo, pero consideramos que se han incrementado los riesgos de corto plazo para el cumplimiento de estas metas”, consignó en su actualización de expectativas económicas para el Grupo de los 20 (G20).

Este pronóstico de crecimiento para el mundo es el mismo que tenían en abril cuando presentaron su World Economic Outlook.

De acuerdo con la actualización de expectativas, las perspectivas de crecimiento para Estados Unidos se sostienen en 2.9% para el 2018 y 2.7% para el 2019, tal como estaban en abril.

Destacan, como entonces, que el impulso fiscal que otorgó la primera economía del globo este año al reducir tasas impositivas a la producción interna se va a desacelerar en los próximos años.

En el informe que acompaña a la actualización de expectativas, los expertos del FMI identifican a Estados Unidos como el país que inició las medidas proteccionistas comerciales que han afectado a un grupo de naciones.

Ahí mismo, exponen que los aranceles al acero y aluminio que impuso aquella economía fueron el origen de represalias por parte de China, la Unión Europea, sus propios socios del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y Japón, entre otros, con lo que se escaló la tensión comercial.

En la conferencia de prensa para presentar el nuevo panorama, Maurice Obstfeld, consejero económico del organismo, sugirió evitar medidas proteccionistas y solicitó no caer en la tentación de tratar de resolver con medidas domésticas problemas que conciernen a todos los países.

De otro modo, explica, la materialización de las amenazas actuales sobre proteccionismo pueden afectar la confianza empresarial y restar un cuarto de punto del Producto Interno Bruto al crecimiento mundial.

“Se debe generar un verdadero esfuerzo para realizar acciones globales que permitan terminar con la corrupción que ha minado la fe en los gobiernos de muchos países y que los gobiernos pongan más atención a las desigualdades que preocupan a los ciudadanos y, en especial, protejan a los más pobres”, expresó Obstfeld.

El consejero explicó que “más allá del impacto inmediato sobre el sentimiento del mercado, la proliferación de medidas comerciales podría aumentar la incertidumbre sobre las futuras acciones comerciales que podrían presentarse y que obstaculizarían la inversión”.

Los recortados del BRIC

En la actualización de expectativas, se observa que el FMI mantuvo sin cambio la previsión de crecimiento para dos de los cuatro países identificados por su acrónimo BRIC —Brasil, Rusia, India y China—, que son también las economías emergentes más avanzadas.

Para China, que es la segunda economía del mundo, mantuvo su previsión de crecimiento en 6.6% para el 2018 y 6.4% para el 2019.

Mientras que a Rusia la ve con un crecimiento de 1.7% este año y 1.5% en el 2019, ambas tasas son las mismas que anticipó en abril.

En tanto que ven a India con una expansión de 7.3% en el 2018 y 7.5% en el 2019, ambas con un recorte de 0.1 puntos y 0.3 puntos, respectivamente. El pronóstico de crecimiento que recortó para este año fue el de Brasil, en 0.4 puntos, para dejar su previsión en 1.8 por ciento. Para el año entrante, dejó sin cambio la proyección respecto a la divulgada en abril en 2.5 por ciento.

España, el más dinámico de la unión

En el detalle de las expectativas revisadas, destaca España como la economía más dinámica de la UE, con una expansión esperada en 2.8% para el 2018 y de 2.2% para el 2019, tasas similares a las previstas en abril.

Detrás, con un recorte de 3 décimas de punto, está Alemania a quien ven con un crecimiento de 2.2% en el 2018 y 2.1% en el 2019. Esta última tasa es 0.1 puntos superior a la estimada anteriormente.

Mientras que esperan para Francia una expansión de 1.8% este año, tras incorporar un recorte de 3 décimas de punto y de 1.7% para el 2019, que consigna también un recorte de 0.3 décimas.

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