La reforma fiscal de Donald Trump, que recortó a inicios de año los impuestos de las empresas, debilitó la Inversión Extranjera Directa (IED) en todo el mundo en el primer trimestre del 2018, debido a una repatriación masiva de las ganancias por parte de grupos estadounidenses, indicó la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico en un reporte.

Las inversiones extranjeras directas cayeron de 242,000 millones de dólares en el último trimestre del 2017 hasta 136,000 millones durante los tres primeros meses de este año, señaló un estudio de la OCDE.

Repatriación impide inversión

“Este cambio en la tendencia se debe principalmente a una gran repatriación de las ganancias de las subsidiarias estadounidenses por sus empresas matriz”, lo que ha llevado a una fuerte caída en la cantidad de IED estadounidense en el exterior.

A largo plazo, la OCDE cree que la reforma fiscal de EU podría “tener un impacto significativo y duradero”, aunque reconoce que es difícil hacer pronósticos mientras se desconoce si otros países tomarán medidas para responder a la reforma de Trump.

La reforma fiscal, que entró en vigor el pasado 1 de enero, además de recortar la tasa del Impuesto sobre la Renta (ISR) corporativo de 35 a 21%, también estipula que aquellas empresas estadounidenses que tengan inversiones en otros países podrán repatriar dichos capitales y pagar una tasa de 8% por concepto de ISR para aquellos activos que no son dinero, mientras que para el efectivo la tasa es de 15.5 por ciento.

Los recortes a los impuestos costarán 1.5 billones de dólares en los próximos 10 años, se compensarían, en su mayoría, por los ingresos generados por un mayor crecimiento económico.