El segundo recorte en un mes de las tasas de interés en China y una reforma al crédito muestran que Pekín quiere que los préstamos jueguen un mayor rol en la reactivación de una economía que pasa por su ritmo más lento de crecimiento desde la crisis financiera global.

Sin embargo, esa aproximación adoptada por las autoridades también destaca las limitaciones que enfrentan al tratar de dirigir el crédito a las partes de la economía que lo necesitan.

La forma más fácil de crear crédito es simplemente liberar a los cuatro mayores bancos del país para que presten hasta el 75% del techo regulatorio sobre la proporción entre los préstamos y los depósitos. Todos ellos tienen proporciones menores.

Como los cuatro grandes bancos chinos tienen más de la mitad del total de los depósitos, un pequeño ajuste podría tener un gran impacto. Sin embargo, el riesgo es que aliviar la proporción entre los préstamos y depósitos simplemente alimente un exceso de capacidad en industrias ineficientes sin mejorar las posibilidades de crecimiento.

Subir la proporción entre los préstamos y los depósitos es probablemente una mejor medida para impulsar el crédito, pero es un riesgo sistémico a largo plazo", dijo Sheng Nan, analista de CCB International, el brazo de banca de inversiones en Hong Kong del China Construction Bank.

"En último término quieren que los bancos sean financiados por depósitos domésticos y un alivio de la proporción préstamos- depósitos podría cambiar el financiamiento hacia los préstamos mayoristas", añadió.

Por lo tanto, las autoridades han adoptado un camino más complejo para bajar los costos del crédito, mientras tratan de persuadir a los bancos de que administren más activamente sus carteras de crédito.

Están intentando superar la tendencia de los bancos estatales de extender crédito extra para grandes y acaudaladas empresas estatales y desarrolladores inmobiliarios.

En vez de eso, quieren que los fondos sean dirigidos a firmas pequeñas, dinámicas y creadoras de empleo del sector privado, a las que el Gobierno está tratando de alentar para que impulsen al sector privado doméstico.

El banco central anunció el jueves que daría a los bancos mayor autonomía para fijar tasas de interés, en una medida que analistas sugirieron que apunta a estimular el crédito mediante la creación de un panorama más competitivo.

El Banco Popular de China redujo la tasa de interés referencial en 31 puntos base, a un 6%, y la tasa para depósitos a un año en 25 puntos base, a un 3 por ciento.

También redujo el piso que los bancos pueden aplicar para tasas de interés a un 70% de las tasas referenciales, desde un 80% previo. Eso significa que en un año, las tasas de interés de los bancos pueden ser tan bajas como de un 4,2%.

La entidad también había rebajado ese piso en junio.

RDS