La agencia mexicana HR Ratings recortó la calificación soberana de México en un escalón, para dejarla en “HR BBB+” con perspectiva Negativa. Con esta acción, se convierte en la segunda calificadora que recorta la nota soberana del país, tras el anuncio de Standard & Poor’s del jueves pasado. Esta nueva nota de México se encuentra aún tres niveles arriba del grado de inversión, pero indica a los inversionistas que se ha deteriorado la calidad crediticia del país.

En un comunicado, explican que la perspectiva Negativa resulta del incremento en el riesgo derivado de los choques exógenos a la vista, como es el impacto inmediato del Covid-19, sobre las cadenas de valor globales; la caída del precio del petróleo y el deterioro de las condiciones fiscales de los países que venían con un alto endeudamiento.

Si comparamos la calificación de México con las que tienen las otras tres agencias calificadoras, la nota más alta la mantiene Moody’s, que es “A3” con perspectiva Negativa, esto es cuatro escalones arriba del grado de inversión, seguida por la de “HR BBB+” con perspectiva Negativa”, que es tres niveles arriba del grado de inversión. Luego está la que tienen las emisiones soberanas de México en S&P, que está en “BBB” con perspectiva Negativa, que es dos escalones arriba del grado de inversión; que, al recortar la nota la semana pasada, ubicó a México en el mismo nivel que tiene desde hace un año en la agencia Fitch, donde la perspectiva es Estable.

PIB, en contracción

En conferencia de prensa, vía remota, el director de Análisis en HR, Félix Boni, detalló que ante el “alto panorama de riesgos, seguirán revisando las condiciones financieras y el crecimiento económico”.  Admitió que hay una lenta respuesta del gobierno a dar estímulos fiscales y desarrollar una estrategia contracíclica, pero indicó que deben ser cuidadosos para no aumentar de forma importante la deuda.

Sin embargo, estima que este año tendrán que cerrar las cuentas nacionales con un déficit de 2% del Producto interno bruto (PIB) y un aumento de la deuda pública que llegaría a 45.5% del PIB, precisamente para tratar de contrarrestar el deterioro que va a sufrir la economía impactada por la recesión de su principal socio comercial, el súbito paro de actividades en el país para frenar al Covid-19 y el efecto del menor precio del petróleo. Anticipan una contracción del PIB en el 2020 de 2.3%, que tiene amplios riesgos de ser más profunda.

“En este caso, el gobierno ha aplicado una estricta disciplina fiscal que ha sido contraproducente en el ciclo donde se encuentra la economía”, matizó.

También, sostuvo que México puede verse beneficiado de las medidas anunciadas por el gobierno de Estados Unidos que estimularán la demanda de productos. No obstante, reconoció que si se prolonga el paro de actividades en México, “no habrá dinero que alcance para ayudar”.

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