Fueron factores de vulnerabilidad interna los que profundizaron la recesión que sufrió México en 2009, más que la crisis de su principal socio comercial, observó el Banco Mundial.

Rodrigo Chavés, director de políticas económicas para América Latina en el Banco, precisó que estos factores son la baja productividad de México, la deficiencia de la educación, la limitada calidad del gasto público, la lenta creación de infraestructura, el escaso acceso a los servicios financieros así como el alto costo de cumplir con la legislación laboral.

Al participar en el Foro Principales Retos Económicos de México en su Bicentenario, el funcionario comentó que estos fueron los elementos que hicieron más vulnerable a la economía al difícil entorno internacional.

No es la falta diversificaciones persé la que hizo que el PIB mexicano cayera más fuertemente. Tenemos otro país a la misma distancia de Estados Unidos, que es Canadá y ambos –México y Canadá- registran más o menos el mismo porcentaje de exportaciones a Estados Unidos.

Ambos sufrieron una caída vertiginosa en su producción manufacturera a raíz de la crisis y, sin embargo, vemos que el impacto de la crisis de EU en el PIB de Canadá es dos veces menor al de México , argumentó.

Según el directivo otra consecuencia de este deterioro económico de México, ha sido el aumento de la pobreza, el subempleo y la incapacidad de la economía para generar nuevas plazas laborales al mismo tiempo que la economía se recupera.

Detalló entonces que la legislación laboral, el costo de despedir trabajadores, de ajustar la planilla o la nómina, el caro proceso de despido y la dificultad para el uso contratos alternativos del empleo, podrían haber propiciado el deterioro de la lucha contra la pobreza del país.

México ha avanzado mucho en proteger a la gente que sufre una pobreza estructural. Pero carece de alternativas de apoyo a la población que vive una pobreza transitoria, es decir, que entra y sale de ahí, y es donde tendrían que trabajar , sugirió.

Y sin embargo

No obstante a los retos que ve en México y que están en la urgencia de fortalecer las políticas energética, diversificación de exportaciones, de gasto público y laboral, el Banco Mundial tiene un diagnóstico más optimista sobre las finanzas del país.

Afortunadamente no ha habido una crisis inflacionaria, de tipo de cambiaria o financiera, consecuencia de la crisis mundial ni en México, ni en América Latina, destacó, y esto implica que México está cosechando las ventajas que le han dejado las reformas que sí ha logrado pasar.

Pero hay asignaturas pendientes que urge sean tomadas en cuenta, finalizó.

ymorales@eleconomista.com.mx

RDS