El triple golpe del terremoto, tsunami y crisis nuclear de marzo hundió a Japón en la recesión y llevó a una contracción del 0.9% en enero-marzo.

Moody's catalogó este desarrollo como negativo para la calificación nipona y señaló que suma urgencia para que el primer ministro, Naoto Kan, compile un segundo presupuesto adicional.

"Los gastos de reconstrucción y socorro eventualmente llevarán a un repunte en el crecimiento económico este año y en el 2012", indicó Moody's en un comunicado.

"Pero la escala de las pérdidas en producción e ingresos causadas por el terremoto podría haber disminuido la trayectoria de crecimiento futuro de la economía japonesa, frustrando el ritmo de expansión a largo plazo de Japón, que actualmente está cerca del 1 por ciento", indicó.

Aunque la escasez energética será temporal, el riesgo de que las compañías niponas pierdan permanentemente parte del mercado global debido a las actuales interrupciones de la cadena de abastecimiento es más dañino, alertó Moody's.

"Si el repunte de la economía de Japón es más débil de lo previsto o se retrasa completamente, podrían necesitarse acciones adicionales del Ministerio de Finanzas y del Banco de Japón", señaló la agencia calificadora en un comunicado.

Japón enfrenta su peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial, después de que un terremoto de magnitud 9.0 y un mortal tsunami barrieran con su costa noreste el 11 de marzo, dejando al menos 25,000 muertos o desaparecidos y dañando una planta nuclear en Fukushima.

RDS