En entrevista con La FM el nuevo ministro de Hacienda en Colombia, José Manuel Restrepo, señaló que está dispuesto a sentarse con todos los actores políticos y sociales para construir la reforma tributaria que se requiere no solo para sanear las cuentas fiscales nacionales, sino para poder seguir cumpliendo con los programas sociales.

Sobre el nuevo proyecto explicó que están haciendo cálculos en este punto, pero aclaró que "una reforma que recoja $14 billones (3,655 millones de dólares) puede ser conveniente para responder a las necesidades sociales".

Del equipo técnico recordó que el viceministro general de Hacienda es Fernando Jiménez, quien por más de 20 años ha trabajado con presupuesto nocional, lideró el programa de subsidio a la nómina, estuvo al frente de la Ugpp. Y el viceministro técnico Jesús Antonio Bejarano, que ha sido líder del área macroeconómica del Ministerio, consultor del BID y académico.

El nuevo texto esperan que se de en el corto plazo, por lo que rápidamente espera en pocas semanas lograr las reuniones con partidos políticos, gremios, empresarios, colectivos sociales para conciliar el nuevo texto que tiene como norte "apoyar a los más vulnerables".

"Tenemos que ser conscientes que hay unos actores que han sufrido mucho por el impacto de la pandemia y son a ellos en primer lugar a quienes va dirigida esta reforma. Es decir, a los jóvenes que no tienen trabajo, a las mujeres que lo han perdido, las micro y pequeñas empresas o empresarios que se han visto muy afectados y requieren apoyos como el Paef, y también esos más vulnerables que requieren rentas básicas de emergencia", explicó.

El segundo punto es lograr de nuevo la confianza inversionista con una estabilidad fiscal que señaló nos ha caracterizado siempre ante los ojos del mundo y que "nos seguirá caracterizando porque acá también se trata de lograr estabilidad en las finanzas públicas". Restrepo espera que en estos días también se den reuniones con las calificadoras de riesgo donde presentarán el plan de acción.

"Tenemos que se consientes de que nos enfrentamos a un déficit fiscal significativamente alto, que tuvimos que hacer una inversión gigantesca para apoyar programas en la pandemia, que generó una deuda pública alta de más allá de 65%, y sobre todo, que necesitamos enviar un sentido de confianza a los mercados internacionales en la estabilidad de nuestras finanzas públicas a largo plazo, por lo que toca buscar unas fuentes de ingresos no solo temporal, sino permanente".