Los discursos conciliadores del virtual presiente electo, Andrés Manuel López Obrador, y los miembros de su futuro gabinete generan la certidumbre que está reflejando el mercado, advirtió Goldman Sachs.

“La próxima administración parece estar construyendo puentes con la predecesora, con el sector privado y con las asociaciones de negocios, lo que ha generado favorables reacciones en el mercado”, refiere la correduría.

En un análisis titulado “México: un nuevo orden”, el economista para América Latina Alberto Ramos afirma que entre las promesas de campaña de AMLO, el aumento al gasto social a partir de recortes a dispendios debe hacerse con una secuencia lógica que proteja “la sólida situación fiscal del país”.

“Será determinante que el cumplimiento de las promesas de gasto no excedan los ahorros fiscales. De otro modo, si el nuevo gobierno endurece el presupuesto y no es suficiente para garantizar las promesas de campaña, se podrían deteriorar las dinámicas de variables macroeconómicas, como la deuda”.

El estratega explica que el planteamiento del candidato electo supone que la eliminación de la corrupción en la adjudicación de los contratos públicos, la reducción de salarios de los funcionarios del gobierno, así como las resignaciones del gasto presupuestario y la cancelación de gastos inútiles e ineficientes, arrojará ahorros fiscales equivalentes a 2% del PIB.

Estos recursos “se asignarían de manera más eficiente y productiva a los gastos de educación y salud, obras públicas y programas de asistencia social”.

El principal riesgo con una estrategia de este tipo es que la racionalización del gasto podría no generar los ahorros con los que el presidente electo cuenta”.

Por lo tanto, sugiere que los compromisos de gasto permanente no se promulguen antes de la materialización de los ahorros fiscales esperados.