El regulador del sector eléctrico de Brasil ANEEL propuso el martes un incremento de 4.6% en las tarifas pagadas por los consumidores para ayudar a cubrir subsidios, una medida que podría agregar presión sobre la ya elevada inflación en la principal economía de Latinoamérica.

ANEEL prevé un déficit de 5,600 millones de reales (2,330 millones de dólares) este año en la llamada Cuenta de Desarrollo Energético, o CDE, y eso no incluye el costo del uso de energías termales más costosas para compensar una caída en la generación hidroeléctrica.

La presidenta Dilma Rousseff el año pasado llegó a un acuerdo con las empresas eléctricas para recortar los precios de la energía, en una iniciativa dirigida a fortalecer a la aletargada economía de Brasil y a apaciguar un alza en los precios.

Ya ha transcurrido un año y la economía sigue siendo frágil y la inflación elevada, lo que ha amenazado la calificación de inversión de Brasil debido a que los inversores se preocupan por la salud fiscal del país.

El ministro de finanzas, Guido Mantega, ha prometido pagar los costos adicionales de la energía para evitar incrementos en las tarifas a los consumidores.

Ese costo, que según algunos reportes de medios podría llegar a 5,000 millones de reales, también amenaza con descarrilar los esfuerzos del Gobierno para demostrar al mercado que está siendo más responsable en términos fiscales.

El Gobierno ha asignado 9,000 millones de reales para pagar los costos de energía este año. La mayor parte de esa cantidad sería prestada a distribuidoras eléctricas para que paguen por energía termal debido a que una sequía severa ha reducido los niveles de reservas de agua en plantas hidroeléctricas.

La propuesta de aumentos de tarifas de ANEEL se discutirá en audiencias públicas entre el 13 de febrero y el 16 de marzo antes de que sea tomada una decisión. Los subsidios en la CDE cubren la distribución de energía a regiones remotas en el norte y tarifas más bajas para consumidores pobres.

erp