El decepcionante desempeño del mercado laboral en Estados Unidos en marzo demuestra que es demasiado pronto como para concluir que la economía está fuera de peligro, pese a meses de datos económicos alentadores, dijo el jueves el presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, William Dudley.

La Fed está recabando más datos para determinar si el reporte oficial de nóminas no agrícolas del mes pasado, que mostró que la economía creó menos empleos que lo previsto, fue solo un revés vinculado a razones climáticas o una señal de que la recuperación está perdiendo impulso nuevamente, dijo Dudley.

Como un influyente miembro del comité de política monetaria del banco central estadounidense que tiene derecho a voto, Dudley pareció dejar la puerta abierta a más medidas de estímulo, ya que resaltó que los datos económicos también "se vieron más brillantes a esta altura del 2010 y también en 2011, solo para desvanecerse después".

Los signos de que la recuperación económica estaba perdiendo fuerza han alentado a la Reserva Federal a lanzar en los últimos años dos rondas de estímulo monetario, conocidas como alivio cuantitativo. Las apuestas a una tercera ronda han crecido nuevamente tras el último informe de empleo.

"El reporte algo débil del mercado laboral de marzo que fue dado a conocer el viernes podría haber reflejado la influencia positiva del clima más cálido en enero y febrero para la creación de empleos, aunque otras interpretaciones menos optimistas también son plausibles", dijo Dudley en comentarios preparados para una conferencia en Syracuse, Nueva York.

El jueves, la vicepresidenta de la Fed, Janet Yellen, dijo que podría garantizarse un alivio monetario adicional si la economía marchaba a un ritmo más lento de lo esperado.

CRECER AL POTENCIAL

Respecto a los posibles efectos relacionados con el clima, la actividad económica todavía no se está expandiendo suficientemente rápido como para reducir la laxitud de la economía, subrayó Dudley.

El consejero de la Fed estimó que el Producto Interno Bruto estadounidense crecerá a una tasa anual del 2.25% durante el primer trimestre.

Esa cifra se sitúa en torno a la tasa de crecimiento que los economistas creen que será sostenible para la economía estadounidense en el largo plazo, también conocida como tasa de crecimiento potencial.

"Necesitamos un crecimiento sostenido por sobre esa tasa para absorber el monto todavía sustantivo de capacidad productiva ociosa", dijo Dudley.

"Nuestras tasas de crecimiento recientes están apenas manteniéndose al ritmo de nuestro potencial. Y, para hacer aún más borroso el panorama de crecimiento, los vientos en contra y los riesgos para la economía abundan en los próximos meses", advirtió Dudley.

"En el área de vientos en contra, incluiría el alza en los precios de la gasolina que reducirá el poder adquisitivo, los continuos impedimentos para una recuperación fuerte de la persistente debilidad en el sector inmobiliario, y el lastre fiscal a nivel federal, estatal y local", agregó.

Los riesgos, agregó, incluyen la posibilidad de decepcionantes tasas de crecimiento económico en el exterior y mayores precios del petróleo.

RDS