Río de Janeiro.- La producción de automóviles en Brasil cayó 22.8% en 2015 en relación al año anterior, prácticamente al mismo nivel de 2006, afectada por la crisis económica y política del país, informó el jueves la asociación de fabricantes Anfavea.

"La crisis de 2015 no tiene precedentes en términos de profundidad. Las cuestiones políticas terminaron por contaminar la economía de una manera muy fuerte, disminuyendo la confianza de consumidores y empresarios", declaró el presidente de la asociación, Luiz Moan.

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El año pasado, 2.42 millones de vehículos (coches, camiones y autobuses) fueron producidos en fábricas brasileñas, prácticamente el mismo nivel que en 2006 (2.4 millones), según Anfavea.

En 2014 se fabricaron 3.14 millones de vehículos en el gigante sudamericano, mientras que 3.71 en 2013, un número récord.

Hasta diciembre, la industria brasileña de vehículos empleaba directamente a 129,776 trabajadores contra 144,508 hace un año, un retroceso de 10.2 por ciento.

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Un total de 2.33 millones de coches fueron fabricados en 2015, una caída de 21.5% respecto a 2014. La producción de camiones en tanto cayó 47.1% anual en 2015 con 74,062 unidades producidas, mientras que la de autobuses retrocedió 34.7% con 21,498 en el año.

El ritmo de la producción industrial está alineado con el de las ventas de vehículos que retrocedieron 26.55% en 2015, el peor resultado desde 2007, dijo el miércoles la Federación de concesionarias, Fenabrave, que también atribuye la caída a la crisis política y económica.

El único punto positivo en 2015, según Anfavea, fueron las exportaciones que registraron un alza de 24.8% en unidades, aunque los ingresos cayeron en 1,000 millones de dólares a 10,490 millones de dólares debido a que pocos vehículos caros son vendidos al exterior.

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Brasil lucha desde hace cinco años contra un enfriamiento de su economía que se hizo crítico en 2015, amplificado por escándalos de corrupción y una tormenta política, incluso con amenaza de destitución contra la presidenta izquierdista Dilma Rousseff.

Para 2016, el Banco Central prevé una caída de 1.9% del PIB. Si se confirma, será la primera vez desde 1930-31 que Brasil está en recesión dos años seguidos.

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