El primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador no sólo quedará marcado por una contracción de la economía mexicana, sino también por menores ingresos públicos del país, especialmente de aquellos que se generan del ingreso y consumo de los mexicanos.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) reconoce que, ante el contexto global de tensiones comerciales y factores internos, el ritmo de la economía se vio afectado al presentar una fuerte desaceleración, lo que también se reflejó en los ingresos del país.

Durante el 2019, los ingresos presupuestarios del sector público sumaron 5.38 billones de pesos, lo que significó un crecimiento de 1.6%, en términos reales y respecto a lo observado en el 2018.

Es la tasa de crecimiento más baja que se haya registrado para un primer año de gobierno desde Vicente Fox, quien en su primer año reportó un crecimiento en los ingresos de 1.4%; mientras que en el 2007, el primer año de la administración de Felipe Calderón, los ingresos crecieron 5.6%, y con Enrique Peña Nieto aumentaron 4.2% en el 2013.

Dentro de los ingresos, los que se obtienen de la venta petrolera presentaron una disminución anual de 5.8%, con una aportación al erario de 955,054.9 millones de pesos; se tenía programado obtener 1.04 billones de pesos.

En su reporte de finanzas y deuda pública del cuarto trimestre del 2019, la Secretaría de Hacienda explica que la reducción en los ingresos petroleros se debió principalmente a una menor plataforma de producción y a un menor volumen de ventas internas de Petróleos Mexicanos.

Con respecto a los ingresos que se obtienen del cobro de impuestos, el gobierno registró recursos por 3.2 billones de pesos, lo que significó un crecimiento anual de apenas 0.9 por ciento.

Dicho crecimiento es el más bajo que se haya registrado para un primer año de gobierno desde el sexenio de Ernesto Zedillo, cuando los ingresos tributarios cayeron 21.3 por ciento. Con Fox, estos ingresos crecieron 5.8%; con Calderón, 8.4%, y con Peña Nieto avanzaron 14.5 por ciento.

La situación es más aguda al observar la recaudación del Impuesto sobre la Renta (ISR), la cual dejó al erario 1.68 billones de pesos, lo que implicó una caída de 2.2% en términos reales y respecto del año anterior. Desde Zedillo no se había registrado una reducción en este gravamen; en 1995 cayó 25.1 por ciento. En el primer año de Fox, creció 3.7%; con Calderón avanzó 13.2%, y con Peña Nieto la recaudación por ISR creció 13.5 por ciento.

Es importante mencionar que, en diciembre del 2019, la recaudación del ISR cayó 7.4%, respecto del mismo mes del 2018, con lo que sumó seis caídas consecutivas.

La recaudación por el Impuesto al Valor Agregado (IVA) también presentó una reducción de 2.3%, respecto del 2018, aportando ingresos por 933,326.8 millones de pesos.

A lo largo del 2019, este impuesto sumó seis caídas consecutivas, pero en diciembre reportó un incremento de 15%, respecto del último mes del 2018.

Hacienda indicó que, ante los menores ingresos que se obtuvieron en el 2019, se utilizaron 125,000 millones de pesos del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios (FEIP).

ingresos públicos México, AMLO
Ingresos presupuestarios y petroleros en México.

IEPS a gasolina, crecimiento histórico

Las buenas noticias para los ingresos presupuestarios en el 2019 se dieron por la recaudación que se obtuvo por el cobro del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en gasolina y diésel, pues aportó al erario 297,478.9 millones de pesos, lo que significó un crecimiento de 53%, en términos reales y respecto del 2018.

Es el crecimiento más alto que se haya registrado para un primer año de gobierno. Con Zedillo, año desde donde tiene registro Hacienda, la recaudación por IEPS a gasolina presentó una caída de 41.1%; con Fox creció 23.8%; en el gobierno de Calderón avanzó 10.1%, y con Peña Nieto presentó una reducción de 59.2 por ciento.

Dicho crecimiento se puede explicar en gran medida porque, a lo largo del 2019, Hacienda decidió utilizar poco el estímulo fiscal en los precios de la gasolina. Es decir, los consumidores, en la mayoría de los casos, pagaron por completo el IEPS que se cobra por cada litro de combustible.

Ante este panorama, la Secretaría de Hacienda no realizó alguna modificación en su expectativa de crecimiento para el 2020, la cual mantiene en un rango entre 1.5 y 2.5 por ciento.