Debido a que la actividad económica mundial continúa mostrando debilidad, se prevé que tenga lugar un relajamiento monetario adicional en algunas economías avanzadas y emergentes, anticipó el Banco de México (Banxico).

En el Anuncio de Política Monetaria, Banxico volvió a reiterar que, de ser necesario, subirá la tasa de referencia para poder converger hacia la meta de inflación de 3% en una acción preventiva. No obstante, enfatizó que la inflación ha mostrado una recuperación notoria desde septiembre y no se ha dado un contagio en los precios.

Destacó que, en Estados Unidos, los indicadores prospectivos siguen apuntando hacia un crecimiento moderado; el sector de la vivienda y otros indicadores han mejorado. No obstante, la recuperación del empleo no se ha consolidado. Adicionalmente, la posibilidad de un severo ajuste fiscal en el 2013 está afectando la demanda interna, en particular, la inversión privada.

Mientras, en la zona euro, la actividad económica sigue contrayéndose y se anticipa que el próximo año continúe mostrando gran atonía.

Ante ello, advirtió que los indicadores de sostenibilidad fiscal de varios países de dicha zona se han deteriorado. La incertidumbre en cuanto al panorama para la actividad económica mundial ha propiciado que prevalezca volatilidad en los mercados financieros internacionales.

En algunas de las principales economías emergentes -entre ellas, China-, el ritmo de crecimiento parece estarse estabilizando después de la desaceleración de los meses previos.

En balance, permanecen importantes riesgos a la baja para el crecimiento económico mundial.

INFLACIÓN, DESCENDENTE

Hizo ver que, como consecuencia del menor dinamismo de la actividad económica y de precios bajos en las materias primas, se anticipa que la inflación exhiba una trayectoria descendente en lo que resta del año y durante el 2013 en la mayoría de los países.

De la actividad económica en México, Banxico afirmó que se ha mantenido una trayectoria ascendente, pero a un ritmo más moderado que en trimestres previos.

Esta evolución refleja, en parte, el menor dinamismo de las exportaciones manufactureras y su efecto sobre la producción de dicho sector y los servicios que están más relacionados, expuso. Alertó que, pese a que la demanda interna mostró una tendencia positiva, algunos determinantes del consumo, así como la inversión, también han comenzado a desacelerar.

En este contexto, la brecha de producto se ha mantenido alrededor de cero, mientras que en el mercado laboral se ha venido observando una recuperación.

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