Aún es temprano para anticipar la profundidad de la recesión que está dejando a su paso la pandemia del Covid-19. Por ello es determinante mantener al sistema financiero sano, con liquidez suficiente, para participar en la recuperación de las empresas, coincidieron expertos convocados por el think tank Brookings Institute.

Pese a los monumentales esfuerzos fiscales de la mayoría de los gobiernos, hemos visto una importante destrucción de empleo y el cierre de empresas pequeñas y medianas, comentó la presidente de investigación mundial en J.P. Morgan, Joyce Chang.

Ciertamente hay liquidez en el sistema financiero, pero tenemos un deterioro de confianza de los inversionistas y consumidores. Así que el reto es garantizar que exista liquidez para poder ayudar a las empresas en el reinicio, consignó.

“La pregunta que nos hacemos ahora es si las empresas serán capaces de crear empleos de nuevo. Al ver los paquetes de estímulo, creemos que la contracción económica será profunda, pese a los importantes esfuerzos”, refirió.

En el mismo webinar, el economista senior de Brookings, Eswar Prasad, comentó la urgencia de recuperar la confianza de inversionistas y consumidores que ha sido golpeada desde la pandemia y se ha profundizado con la recesión.

Comentó que actualmente la confianza de consumidores e inversionistas en el mundo se ha debilitado, particularmente en Estados Unidos y emergentes, donde la pandemia continua expandiéndose. Por lo que comentó, para estabilizar la incertidumbre se requiere primero, tomar el control de la situación de salud de los países.

Para el investigador senior del Brookings Institute, Ayhan Kose, en el 2021 se tiene que tomar el control de los efectos negativos que sí reflejará el sistema financiero a causa de la crisis económica y la pérdida de empleos.

Tendremos bancos centrales con menos capacidad para otorgar estímulos, con tasas reales negativas que limitarán su espacio para actuar.

Con él concuerda la analista de J.P. Morgan, quien destaca que la situación será aún más preocupante para las economías emergentes, en particular, las de América Latina, donde la pandemia sigue creciendo y por tanto, afectando la capacidad de la economía para defenderse.

Joyce Chang destacó que el deterioro de la situación económica de América Latina se ha incrementado al tomar en cuenta también la crisis de los precios en los commodities y la menor demanda de parte de China.

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