El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no aceptará una propuesta del líder republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner, para elevar los impuestos a las personas de mayores ingresos a cambio de más recortes a programas de subsidios, afirmó una fuente de la Casa Blanca.

La fuente sostuvo que la Casa Blanca veía la oferta realizada el viernes pasado por el representante Boehner, como una señal de progreso, pero que simplemente creía que no era suficiente y que había muchos puntos en los que trabajar antes de que Obama considere un acuerdo.

Los impuestos y beneficios sociales son los temas más complejos en las negociaciones, hasta ahora infructuosas, para evitar el llamado precipicio fiscal, una serie de alzas tributarias y recortes de gastos que entrarán en vigor en el 2013 a menos que el Congreso y el Presidente lleguen a un acuerdo.

La propuesta de Boehner es la primera señal significativa de un cambio en la insistencia de los republicanos de mantener las exenciones tributarias que expirarán el 31 de enero para todos los contribuyentes sin excepción, y se produce bajo ciertos riesgos para el Presidente republicano de la Cámara Baja.

Obama quiere que las personas con mayores ingresos - aquellas que ganan más de 250,000 dólares al año- paguen impuestos más altos con el fin de poner la mayor carga en la reducción del déficit sobre aquellos que mejor pueden afrontarlo.

El fracaso en las negociaciones entre demócratas y republicanos para superar el precipicio fiscal está elevando la posibilidad de que el Congreso se pase de la fecha límite de fin de año para evitar alzas impositivas y recortes presupuestarios que los expertos temen pueda sumergir al país, de nuevo, en una recesión.

Un legislador demócrata de la Cámara de Representantes comentó que si ambas partes arriban a un principio de acuerdo, pero se pasan del tiempo pautado para delinear y aprobar la legislación, el Congreso podría aplicar una medida temporal y trabajar en los detalles en las siguientes semanas.