Si bien las modificaciones fiscales tuvieron un impacto en las revisiones de los precios en la economía, sólo se limitó al grupo de bienes y servicios gravables con la tasa general del IVA y sujetos al IEPS.

Además, el impacto sólo fue una sola vez, asegura el Banco de México en un estudio especial sobre la ausencia de efectos de segundo orden en el proceso de formación de precios asociados con las modificaciones tributarias.

El banco central analizó la evolución de los precios específicos que forman parte del cálculo del Índice Nacional de Precios al Consumidor. Se hace una comparación de la frecuencia y magnitud de las alzas de precios que se registraron durante el primer trimestre de este año con el promedio del mismo periodo entre el 2003 y el 2009.

Se encontró que la mayor frecuencia de incrementos de precios en el grupo de bienes y servicios con IVA e IEPS se concentra en el primer mes. En enero, 32% de los específicos aumentó su precio, mientras que entre el 2003 y el 2009 el promedio fue de 12 por ciento.

En los meses siguientes, la frecuencia de alzas de precios fue convergiendo a la del periodo de referencia.

Así, en marzo, la frecuencia fue de 12.6% y el promedio del mismo mes del 2003 al 2009 fue de 11.4 por ciento.

Mientras que la magnitud de los aumentos de precios observados en el total de la canasta de bienes y servicios durante los tres primeros meses fue de 8.4 contra 8.6% del periodo referido.

Lo anterior, según el estudio, se explica principalmente del grupo de IVA e IEPS, cuya magnitud de alza disminuyó a 7.8 frente a 8.5 por ciento.

La razón por la que disminuye la magnitud de cambio en este grupo es la inclusión de específicos que usualmente revisan su precio en un trimestre distinto al primero .

Por lo que el alza de éstos, en lo principal, es el correspondiente al incremento de 1 punto porcentual que tuvo la tasa general del IVA y en los casos que corresponde el IEPS.

Los resultados apuntan a la ausencia de efectos de segundo orden en el proceso de formación de precios de la economía , se concluye.

En el informe trimestral, dado a conocer por el Banco de México, se menciona que en el primer trimestre la inflación general aumentó como consecuencia de perturbaciones de oferta asociadas a varios factores.

Una de ellas, precisamente a las modificaciones tributarias aprobadas por el Congreso. En segundo lugar, por la reanudación de la política de deslices en los precios de los energéticos y por los aumentos en los derechos y tarifas que determinan los gobiernos locales, destacando las alzas decretadas en la ciudad de México para las tarifas del Metro y los derechos de suministro de agua.

También por una exacerbada volatilidad en las cotizaciones de las frutas y verduras.