En la primera quincena de junio, si bien la inflación siguió con su tendencia a la baja, moderó su ritmo debido a los aumentos que siguen presentando los precios de los energéticos en el mismo periodo.

De acuerdo con datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en los primeros 15 días de junio, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) avanzó 0.13%, con lo cual registró una muy ligera desaceleración al ubicarse en 4.54% anual desde 4.55% de la segunda quincena de mayo.

Cabe destacar que en el mismo periodo del año pasado, el INPC avanzó 0.15% quincenal, lo cual ubicó la inflación en 6.3% anual. Si bien los datos son menores a los registrados hace un año, la inflación sigue por arriba del rango objetivo del Banco de México de 3% +/- 1 punto porcentual.

“El costo de la energía sigue mostrando una relevante expansión en lo que va del año, en línea con el avance de los precios internacionales del petróleo. Dicho rubro registró en esta primera quincena su mayor tasa anual para el 2018. Más allá de su incidencia directa en genéricos como las gasolinas y el gas de uso doméstico, el costo de los energéticos representa un riesgo para otros bienes y servicios, como el transporte, fabricación de productos derivados, entre otros”, indicó Alejandro Saldaña, analista de Ve por Más (Bx+).

Energéticos presionan

Al interior del reporte, el rubro de energéticos registró una variación anual de 14.43%, mientras que en comparación quincenal avanzó 1.32 por ciento.

Los productos que impulsaron el avance de la inflación por sus variaciones al alza fueron el gas doméstico LP, que presentó un aumento en sus precios de 3.18% quincenal; la gasolina de bajo octanaje, con un incremento de 0.75%; la electricidad, con una variación de 1.49%; la vivienda propia, con un aumento de 0.11%, y el transporte aéreo, cuyo precio aumentó 5.75 por ciento.

En el otro extremo, los productos con precios a la baja que tuvieron una mayor incidencia fueron el huevo, con una disminución de 6.58%; los plátanos, cuyo precio bajo 6.42%; el limón, con una reducción de 10.64%; la pasta dental, cuyo costo cayó 1.88%, y los automóviles, con una disminución de 0.28 por ciento.

“Hacia delante, consideramos que la inflación seguirá presionada por los precios de los energéticos, compensados por una tendencia a la baja, en promedio, en los precios de los productos agrícolas. Adicionalmente, esperamos presiones temporales sobre los elementos subyacentes como resultado de la volatilidad observada en el tipo de cambio, lo que podría mantener la tasa anual alrededor de los niveles observados actualmente”, refirió un análisis de Banorte.

Subyacente sigue tendencia

En cuando a la inflación subyacente —que elimina los bienes y servicios, cuyos precios son más volátiles—, el índice tuvo un incremento de apenas 0.08% quincenal para ubicar su tasa anual en 3.59 por ciento.

El índice de precios subyacente hila 12 quincenas de retrocesos, desde la segunda quincena de diciembre del año pasado, cuando se ubicó en 4.83 por ciento.

Dentro de este índice, los precios de las mercancías no presentaron variación, en tanto que los costos de los servicios crecieron 0.15% quincenal. En comparación anual, las mercancías tuvieron un avance de 3.89%, mientras que los servicios registraron 3.33 por ciento.

“Al tiempo que el componente subyacente sigue descendiendo en relación con el año previo, encontramos un comportamiento disparejo en su interior: las mercancías consolidan su tendencia a la baja, aunque el otro rubro —el de servicios— ha mostrado una mayor resistencia”, aseveró el analista de Bx+.

Expresó que los precios de la vivienda se aceleraron a tasa anual, lo cual podría reflejar elementos de demanda, como bajo desempleo y crecimiento del crédito, así como de oferta, donde entra el costo de los insumos para la edificación.