La tasa de inflación anual subió a 2.1% en la zona euro y se mantuvo en 2.2% en toda la Unión Europea en septiembre, según los datos publicados por la oficina de estadística europea, Eurostat.

La cifra de septiembre supone una leve alza en relación con 2% registrado el mes precedente en los 19 países que comparten el euro, aunque la tendencia no varió de un mes para otro en todo el bloque comunitario.

El ajuste es consecuencia del alza del precio de la energía y de los alimentos frescos, según el dato preliminar publicado por la oficina comunitaria de estadística, Eurostat.

Sin tener en cuenta el efecto de la energía, la tasa de inflación de la zona euro se ha situado en septiembre en 1.3% por ciento.

En septiembre del 2017 la tasa de inflación anual alcanzaba 1.5% en la eurozona y 1.8% en los 28, según Eurostat.

Por países, las tasas de inflación más bajas este septiembre se registraron en Dinamarca (0.5%), Grecia (1.1%) e Irlanda (1.2%), mientras que las más altas fueron en países de Europa del Este como Rumania (4.7%), Hungría (3.7%) y Bulgaria (3.6 por ciento).

Si se confirma el dato de la inflación subyacente de septiembre, la tasa registrará dos caídas consecutivas, tras haberse situado en 1.1% en julio. Esto aleja la inflación de la previsión del Banco Central Europeo, que estima que la inflación se estabilizará en 1.9% entre el 2018 y el 2020, mientras que la subyacente avanzará hasta 1.7 por ciento.

En total, en relación con el mes precedente, la tasa de inflación anual cayó en nueve estados miembro, se mantuvo estable en cuatro y aumentó en 14.

En España, la tasa anual de inflación fue de 2.3% en septiembre, mientras que la tasa mensual fue de 0.6 por ciento.

En puntos porcentuales, los elementos que más contribuyeron al alza registrada el mes pasado fueron los productos energéticos (+0.9), servicios (+0.57), alimentos, alcohol y tabaco (+0.51) y bienes industriales no energéticos (+0.08).