El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que la inflación a los consumidores registró en febrero su segundo mes consecutivo de incrementos, lo cual de acuerdo con analistas se debió a las alzas que han presentado los precios de los energéticos, como la gasolina y el gas dómestico LP.

El reporte del Inegi mostró que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento mensual de 0.63% durante el segundo mes del año, para una inflación a tasa anual de 3.76%, su mayor nivel desde octubre pasado cuando registró una tasa de 4.09 por ciento.

El mercado esperaba la aceleración de la inflación debido al incremento en los precios de los energéticos y de algunas mercancías. Un sondeo de Reuters arrojó que los especialistas esperaban una inflación anual de 3.72 por ciento.

“La inflación anual fue la mayor en cuatro lecturas, reflejando fuertes presiones en los energéticos, al interior del índice no subyacente, que es volátil. La inflación subyacente se aceleró poco, pero sigue elevada y con un desempeño mixto al interior: debilidad en los servicios y presiones en las mercancías”, dijo Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico y Financiero de Ve por Más (Bx+).

Por su parte Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, explicó que existen cuatro riesgos para la inflación en el corto plazo. El primero de ellos es la reciente volatilidad en el tipo de cambio.

También está el incremento en los precios internacionales del petróleo, aumento en los precios de los granos —particularmente el maíz y el trigo— así como el incremento en los precios de los metales industriales.

“Debido a las persistentes presiones inflacionarias y a los riesgos al alza sobre la inflación en el largo plazo, se percibe un menor espacio para recortes adicionales a la tasa de interés. Por lo anterior, la expectativa de mayor probabilidad ahora es de solo un recorte adicional de 25 puntos base para cerrar el año con una tasa de referencia de 3.75”, agregó Siller.

Presión en no subyacente

La lectura del reporte mostró que, si bien la inflación subyacente se ubicó en 3.43% anual, dentro de este rubro los precios de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno tuvieron un repunte significativo que presiona al índice en general.

En enero pasado, este componente presentó una tasa de 2.62%, la cual repuntó a 5.50% en febrero, lo que se explicó por el incremento de 6.83% en los precios de los energéticos.

En el último mes, el precio internacional del petróleo ha visto aumentos significativos tras su caída en el 2020 a causa del impacto del Covid-19. Ante ello, los precios de las gasolinas y el gas LP han registrados incrementos.

En las tarifas autorizadas por el gobierno, el aumento fue de 2.38 por ciento. Con ello, el rubro de energéticos y tarifas promedió un alza anual de 5.50 por ciento.

Los productos agropecuarios, por su parte, presentaron una tasa de 0.66%, la cual se dio por la caída de 8.57% de los precios de las frutas y verduras, mientras que los pecuarios aumentaron 9.01 por ciento.

Ligero avance

Por su parte, la inflación subyacente que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles, registró un ligero avance para ubicarse en 3.87% desde 3.84% previo.

“La inflación subyacente se aceleró poco y se mantiene elevada y con heterogeneidad al interior. El confinamiento comenzó a relajarse en algunas entidades, pero fue insuficiente para evitar que por un lado, los servicios se volvieran a debilitar, probando que el rebote de enero fue pasajero, y por el otro, que las mercancías se aceleraran y vieran su mayor variación en ocho meses, pues su consumo tiende a favorecerse durante los confinamientos”, indicó Alejandro Saldaña.

Al interior, las mercancías registraron un aumento de precios de 5.54%, el cual se presentó por la presión que ejercieron los incrementos de 6.34% de los alimentos, bebidas y tabaco, y de las mercancías no alimenticias que presentaron una tasa de 4.66 por ciento.

En el caso del sector terciario, la inflación en febrero fue de 2.06 por ciento. Al detalle se observa que los servicios de vivienda aumentaron 1.85% anual, los de educación 1.16% y otros servicios 2.44 por ciento.

ana.martinez@eleconomista.mx