Los precios al productor de Estados Unidos registraron en diciembre su mayor caída en más de tres años por el desplome de los costos energéticos, mientras que las presiones inflacionarias subyacentes continuaron apagadas.

Esto representaría una nota de cautela para la Reserva Federal, en momentos en que evalúa sus próximos pasos en la política monetaria.

El Departamento de Trabajo informó este jueves que su índice de precios al productor (IPP) basado en la demanda final bajó 0.3%, la mayor caída desde octubre del 2011, tras descender 0.2% en noviembre.

Los economistas encuestados por Reuters esperaban una baja de 0.4 por ciento.

erp