Los precios al productor en Estados Unidos se aceleraron en enero, impulsados por una fuerte alza en el costo de la gasolina y de las prestaciones de salud, lo que ofrece más evidencias de que las presiones inflacionarias están aumentando.

El Departamento del Trabajo dijo que su índice de precios para demanda final subió 0.4% el mes pasado tras permanecer sin cambios en diciembre. En los 12 meses hasta enero, el Índice de Precios al Productor (IPP) subió 2.7% tras avanzar 2.6% en diciembre.

Una medición clave de precios al productor subyacente que excluye alimentos, energía y comercio de servicios avanzó 0.4% en enero tras un aumento de 0.1% el mes anterior.

Los precios de los bienes mayoristas se incrementaron 0.7% el mes pasado. Los valores de la gasolina, que escalaron 7.1%, representaron casi la mitad del aumento de los costos en enero.

En línea con el pronóstico

Economistas consultados en un sondeo proyectaban que el IPP subiera 0.4% el mes pasado tras subir 2.5% en la comparación anual.

El relativamente sólido informe de inflación al productor se conoce luego de que otros datos mostraron el miércoles un amplio incremento en los precios al consumidor en enero.

El aumento de la inflación también fue corroborado por dos sondeos regionales de manufactura que mostraron fuertes incrementos en los valores pagados por las empresas por suministros.

“Parece como si la mayor inflación llegó para quedarse”, dijo Joel Naroff, economista jefe de Naroff Economic Advisors en Holland, Pennsylvania.

El avance de la inflación podría obligar a la Reserva Federal (Fed) a subir las tasas de interés de una forma un poco más agresiva de lo que se anticipa actualmente. El banco central estadounidense pronostica tres incrementos del costo del dinero este año y la primera alza se espera para marzo.

Más subsidios por desempleo

Otros datos conocidos en la jornada mostraron un incremento en el número de estadounidenses que solicitaron subsidios por desempleo, los pedidos siguieron apuntando a un endurecimiento del mercado laboral.

El Departamento del Trabajo dijo que los pedidos iniciales de beneficios estatales por desempleo aumentaron en 7,000 a una cifra desestacionalizada de 230,000, en la semana que terminó el 10 de febrero. Las solicitudes cayeron a 216,000 a mediados de enero, su menor nivel desde enero de 1973.

Economistas no se inmutaron con la inesperada caída en la producción industrial el mes pasado, citando sólidos sondeos de confianza empresarial. El indicador retrocedió en enero 0.1%, mientras los analistas esperaban un progreso de 0.2%, presionado por un declive de 1.0% en la producción minera.

Para diciembre, la Reserva Federal había revisado la producción industrial con un alza de 0.4%, contra 0.9% estimado inicialmente.