Los precios al consumidor en Estados Unidos (EU) subieron levemente en enero debido a que el aumento en el precio de la gasolina fue mitigado por una caída en las tarifas de las aerolíneas, lo que sugiere que la inflación podría seguir siendo benigna por un tiempo.

El Departamento de Trabajo comentó, en un informe publicado el miércoles, que su Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 0.3%, tasa mensual, durante enero, después de un avance de 0.2% revisado a la baja en diciembre. En los 12 meses hasta enero, el IPC subió 1.4% luego de avanzar 1.3%, cifra también revisada a la baja en diciembre.

Anteriormente se informó que el IPC había aumentado 0.4% en diciembre y 1.4% anual. El incremento del IPC del mes pasado estuvo en línea con las expectativas de los economistas.

Los precios de la gasolina aumentaron 7.4% en enero, lo que explica en gran parte el aumento de los precios. Esto siguió a un aumento de 5.2% en diciembre. Los precios de los alimentos ascendieron 0.1%; sin embargo, el precio de los alimentos consumidos en el hogar cayó 0.1% y el de los consumidos fuera de casa aumentaron 0.3 por ciento.

Excluyendo componentes volátiles como alimentos y energía, el IPC se mantuvo sin cambios por segundo mes consecutivo. El denominado IPC base se vio limitado por una caída de 3.2% en la tarifa  de los pasajes de avión que compensó las alzas en los precios de la atención médica, los seguros de vehículos motorizados y el tabaco.

Asimismo, el IPC subyacente ascendió 1.4% anual después de ganar 1.6% en diciembre.

El gasto en servicios, que representa más de dos tercios de la economía, se mantiene en 7.5%, por debajo del nivel prepandemia.

La inflación se está vigilando de cerca este año, cuando se espera que el crecimiento económico sea impulsado por el estímulo fiscal y las vacunas contra el coronavirus se vuelvan accesibles para gran parte de la población.

Por otro lado, algunos creen que billones de dólares en ayuda por la pandemia, proporcionados por el gobierno, avivarán las presiones sobre los precios. Otros más argumentan que la inactividad del mercado laboral, con al menos 17.8 millones en prestaciones por desempleo, hará más difícil que la inflación se consolide.

Por su parte, la Reserva Federal (Fed) ha señalado que podría tolerar precios más altos, después de que la inflación se ha mantenido por debajo de su objetivo de 2%, un promedio flexible.

La inflación se ha convertido en una clave del debate sobre el plan de ayuda económica de 1.9 billones de dólares propuesto por el presidente Joe Biden, ya que algunos economistas, sobre todo el exsecretario del Tesoro Larry Summers, temen que un gasto excesivo que no esté bien dirigido provoque un aumento en los precios.