En la primera quincena de julio los precios al consumidor registraron un incremento de 3.59% en comparación con el mismo periodo del año pasado, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó un incremento quincenal de 0.36%, con lo que a tasa anual se aceleró desde 3.50% de la última quincena de junio. Asi, hiló seis quincenans de aumentos.

El resultado quedó ligeramente por arriba del pronóstico de 3.58% que arrojó un sondeo de Reuters a 11 especialistas.

Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (Bx+), destacó que el resultado de la primera mitad del mes es la mayor inflación desde que la pandemia empezó a tomar fuerza en el país, en marzo de este año.

La inflación en México ha sido volátil desde principios de febrero, cuando comenzó la crisis. Las fuertes caídas, debido al cierre económico, fueron seguidas por grandes rebotes a medida que la economía reabrió gradualmente. Creemos que la tendencia se estabilizará pronto, y esperamos que las fuerzas a la baja prevalezcan durante la segunda mitad del año a medida que la economía lucha por recuperarse”, señaló por su parte Andrés Abadía, economista senior de Pantheon Macroeconomics.

En tanto, Banorte modificó al alza su pronóstico para la inflación al cierre del año, de 3.2 a 3.7 por ciento. “A pesar del ajuste al alza en nuestro estimado de inflación, creemos que las condiciones siguen siendo consistentes con mayores recortes de Banxico”.

Al interior del reporte se observa que, en el desagregado anual, la inflación subyacente —que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles— tuvo un mayor peso en el resultado general, al tener una variación de 3.84% en comparación con el mismo mes del año pasado.

Dentro de ésta, el rubro de mercancías fue el que mostró una mayor variación al presentar una tasa anual de 5.19%, la cual obedeció a los incrementos de 6.89% de los alimentos, bebidas y tabacos, y de 3.38% de las mercancías no alimenticias.

“Esto se explica por la aceleración que siguen presentando las mercancías desde la segunda quincena de marzo, en especial las alimenticias, aunque las no alimenticias han repuntado tras tocar un piso a finales de mayo. Posiblemente, las primeras reflejan la fuerte demanda por bienes básicos y la interrupción en la oferta de algunos productos; las segundas, la depreciación cambiaria, presionando al alza, y un débil consumo de bienes discrecionales, pesando la baja”, explicó Alejandro Saldaña.

En el caso del rubro de servicios, estos presentaron una inflación anual de 2.39% en los primeros 15 días de julio. Esto se debió a un incremento de 4.34% en los de la educación; de 2.43% en los de vivienda y de 1.94% de otro tipo de servicios.

Respecto a la inflación no subyacente, se registró un aumento de precios de 2.79% anual. Al interior, el rubro de agropecuarios presentó una tasa de 5.48% que se debió a un aumento de 8.03% de los precios de las frutas y verduras, mientras que los productos pecuarios incrementaron en 3.45 por ciento.

En tanto, los precios de los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno presentaron una tasa de 0.77 por ciento. Esto se debió a que si bien los precios internacionales del petróleo se han recuperado en los últimos meses y han hecho que los combustibles se encarezcan 2.09% en comparación con la quincena previa, si el análisis se realiza con el mismo periodo del año pasado, los precios de éstos son 0.72% menores.

En el caso de las tarifas de gobierno, el incremento en sus precios fue de 4.15% anual.

ana.martinez@eleconomista.mx