El Gobierno de Portugal anunció un impuesto extraordinario sobre el pago extra que reciben los trabajadores a fin de año, mostrando su determinación para poner en orden las finanzas públicas con pasos que van más allá de lo exigido en el rescate externo.

El primer ministro, Pedro Passos Coelho, en su primera intervención en el Parlamento desde que fue elegido el 5 de junio, dijo que su Gobierno impondría un impuesto del 50% sobre las bonificaciones de fin de año que reciben todos los portugueses.

Passos Coelho argumentó que el impuesto extraordinario es necesario porque los datos presupuestarios del primer trimestre demuestran que cumplir los objetivos será una tarea exigente.

"No voy a dejar las malas noticias a los demás", comentpo al Parlamento mientras presentaba una medida que el anterior Gobierno socialista había descartado. "El Gobierno está preparando adoptar una contribución extraordinaria que será gravada sobre la renta", agregó.

El primer ministro explicó que las únicas personas que no tendrían que pagar el impuesto serían aquellos que reciban el salario mínimo. Passos Coelho ha hecho hincapié varias veces en que Portugal necesita actuar rápidamente para recuperar la confianza de los inversores de forma que pueda liberarse del estigma del rescate de 78,000 millones de euros, que incluye duros objetivos fiscales.

Según el plan de préstamos al país, Portugal tiene que reducir su déficit presupuestario este año a 5.9% de su Producto Interno Bruto, desde 9.2% del año pasado.

CE le autoriza prolongar recapitalización y garantías a banca

La Comisión Europea autorizó al gobierno de Portugal prolongar hasta el 31 de diciembre las medidas de recapitalización y de garantías a la banca. Además, Bruselas permitió aumentar el presupuesto dedicado a estos programas hasta 12,000 millones y 35,000 millones de euros, respectivamente.

Según Bruselas, la extensión de ambos planes de ayuda es necesaria para atajar la actual situación económica de Portugal . Las medidas tienen un alcance y un tiempo de duración limitados, por lo que se ajustan a la legislación comunitaria sobre ayudas estatales en el marco de la crisis financiera.

El esquema de recapitalización portugués fue aprobado por primera vez el 20 de mayo de 2009 y prorrogado ya tres veces, en marzo y en julio de 2010, y en enero pasado.

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