Lisboa.- El primer ministro de Portugal anunció el jueves una nueva tanda de medidas de austeridad, que incluyen un impuesto adicional a los ingresos, mientras el país lucha para deshacerse de su desastrosa carga de deuda.

La elevada deuda de Portugal y su frágil economía han alarmado a los inversionistas, quienes demandan tasas insosteniblemente elevadas para comprar sus bonos, lo que ha obligado al país a tomar un paquete de rescate de 78,000 millones de euros (113.000 millones de dólares) este año.

El déficit presupuestario se mantuvo en 7.7% de su PIB en el primer trimestre, muy lejos del objetivo de 5.9% para 2011, a pesar de llevar un año de apretarse el cinturón y de implementar impopulares aumentos de impuestos y recortes en programas de seguridad social.

" El estado de las finanzas públicas me obliga a pedir más sacrificios", dijo Passos Coelho en un discurso ante el parlamento. "Atravesamos tiempos muy difíciles... (y) hay más dificultades en el camino".

Los sindicatos han prometido oponerse a cualquier plan de imponer más sacrificios a los trabajadores y dicen que consideran realizar huelgas y protestas en las calles.

Passos Coelho dijo que los detalles sobre el nuevo impuesto, que será implementado sólo este año y excluirá a quienes ganan el salario mínimo nacional, se anunciarán en las siguientes dos semanas.

Agregó que esperaba que la nueva medida recaude 800 millones de euros.

También dijo que su gobierno de centro-derecha comenzaría a privatizar compañías estatales en el tercer trimestre.

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