El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó a la baja su pronóstico de crecimiento para América Latina (AL), por la necesidad de ajustes en Argentina, la incertidumbre política en Brasil y las tensiones comerciales entre México y Estados Unidos.

La entidad ajustó a la baja de 0.4 puntos porcentuales, de 2 a 1.6%, su previsión de crecimiento de la economía de América Latina y el Caribe para este año, mientras que para el 2019 prevé que alcance 2.6 por ciento.

Aunque el alza de los precios de las materias primas continúa brindando respaldo a los exportadores de la región, el empañamiento de las perspectivas respecto al reporte de abril refleja la complicación del panorama para grandes economías, debido a la contracción de las condiciones financieras y el ajuste de las políticas (Argentina), los persistentes efectos de las huelgas y la incertidumbre política (Brasil) y las tensiones comerciales así como la prolongada incertidumbre que rodea la renegociación del TLCAN y el programa de políticas del nuevo gobierno (México).

En el caso de Argentina, fue sacudida por una aguda crisis financiera en el primer semestre de este año que llevó al gobierno de Mauricio Macri a incrementar sus tasas de política monetaria, como respuesta a las presiones inflacionarias y cambiarias así como a recurrir al FMI para obtener un crédito de 50,000 millones de dólares.

Sin embargo, el país continúa con una elevada inflación y una tasa básica de interés de 40%, una de las más elevadas del mundo.

En el caso de Brasil, el organismo señaló que las perspectivas de crecimiento son “poco inspiradoras”.

El real brasileño se ha depreciado más de 10%, como consecuencia de una recuperación, que ha defraudado las expectativas, y de la incertidumbre política.

“La economía tiene un desempeño por debajo de su potencial, la deuda pública es alta y en aumento y, aún más importante, las perspectivas de crecimiento de medio plazo permanecen poco inspiradoras”, indicó la entidad.

Para el 2018, el FMI espera en Brasil un crecimiento de 1.8%; un recorte de medio punto porcentual respecto a lo estimado en abril, mientras que la perspectiva para el 2019 es de 2.5 por ciento.

Para México, el fondo mantuvo sin cambios su expectativa de crecimiento con relación a abril, de 2.3%, aunque recortó la previsión para el 2019, de 3 a 2.7 por ciento. Para Argentina, mantuvieron los números que figuran en el acuerdo con el gobierno: 0.4% de alza para este año y una expansión de 1.5% para el 2019. El FMI señaló que la expectativa en Venezuela deberá rebajarse aun ante la caída del volumen de producción de petróleo.