México mantiene su atractivo de corto plazo en el mercado por su alto rendimiento y fortaleza fiscal. Pero el bajo crecimiento, las políticas públicas poco predecibles y el manejo fiscal, generan mucha preocupación entre los inversionistas para un plazo mayor a dos años, advierten estrategas del Bank of America Merrill Lynch (BofA) y de la calificadora Moody's.

“Por supuesto que se ve atractivo para los portafolios de inversión. Tiene una de las tasas más altas entre los países emergentes y los inversionistas ven que están cumpliendo con un superávit fiscal y que están comprometidos a mantenerlo el año entrante. El problema de fondo, es que para conseguirlo en un año de bajo crecimiento y menores ingresos, México está utilizando sus ahorros, su Fondo de Estabilización. Y el año entrante, o el próximo, quizá los agote”, aseveró el economista en jefe para México y Canadá de BofA, Carlos Capistrán.

En una mesa de discusión sobre el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, organizado por el think tank American Society /Council of Americas (AS/COA), explicó que como economista, él está viendo este riesgo, y está identificando que los estrategas de inversión, solo ven el corto plazo. Y advierte que eventualmente, la realidad mostrará que no se pueden seguir solventando con ahorros los menores ingresos, y que no se puede mantener el superavit fiscal.

En esa misma mesa, transmitida en línea desde Nueva York, participa Ariane Ortiz Bollin, analista soberana para México en Moody's, la calificadora que tiene al soberano con la mayor nota en cuatro escalones arriba del grado de inversión, “A3”. La analista resaltó que la razón principal que les llevó a cambiar a negativa la perspectiva de la nota en junio, es la debilidad del marco de inversión que ofrecen.

“En Moody's estamos muy preocupados por la debilidad del marco de inversión, lo que en nuestro lenguaje de calificadora significa que vemos estrategias de políticas económicas inconsistentes, particularmente detrás de Pemex; subestimaciones sobre el desempeño de la economía y la serie de mensajes mixtos que emite la administración y que limita la posibilidad de planear para los inversionistas”, comentó.

El economista de BofA tomó entonces por ejemplo el aplazamiento de la presentación del Plan Nacional de Infraestructura que esperaban para el día martes 12 de noviembre, y que no se divulgó. Como este, han pasado varias ocasiones que cambian y los inversionistas no saben ya que esperar, y no pueden planear así, aseveró.

Tasas altas, costo de inseguridad y violencia

El tema de la inseguridad y violencia creciente en México también estuvo en la sesión.

En la misma mesa, Ram Bala Chandran, Senior Portafolio Manager en mercados emergentes de deuda del banco de inversión Neuberger Berman, dijo que ni los bonos ni el peso mexicano están evidenciando un deterioro a partir del ambiente de inseguridad.

Sin embargo, Capistrán advirtió que si las tasas del país se mantienen entre las más altas del mundo emergente, es porque están poniendo el precio de la incertidumbre doméstica y de la inseguridad y violencia prevaleciente.

La analista de Moody's advirtió entonces que “el respeto al estado de derecho que prevalece en México ha sido por años un límite para la calificación crediticia”.

Y estimó que a la larga, si no se fortalece, y sigue creciendo la inseguridad, puede generar una presión fiscal que también será captada en la calificación soberana.