La policía suiza frustró una supuesta operación de espionaje de dos agentes rusos que fingieron ser fontaneros en Davos, la sede del Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés), según reportes del diario suizo Tages-Anzeiger. Según la prensa local, su objetivo habría sido colocar sistemas de espionaje para escuchar a dirigentes y políticos.

El diario reportó que en agosto pasado dos rusos que portaban pasaportes diplomáticos fueron revisados por la policía suiza en el resort de esquí, que alberga anualmente el encuentro del Foro Económico Mundial, donde se reúne la élite mundial de la política y de los negocios. El par de rusos presentó sus documentos diplomáticos y posteriormente dejaron el país.

Las autoridades suizas en el cantón de Grisons dijeron que los diplomáticos rusos fueron sujetos a una inspección de rutina, pero no se estableció algún vínculo entre su visita y el Foro de Davos.

El diario suizo aseguró que los agentes rusos podrían haber estado preparando una operación de escuchas telefónicas o hackeos en Davos, y citó a varias fuentes que señalaron que los funcionarios rusos “amenazaron que habría consecuencias diplomáticas si los hombres fueran arrestados”. La oficina del general fiscal de Suiza no abrió una investigación sobre el incidente en Davos.

“Es cierto que revisamos a dos ciudadanos rusos en Davos que se identificaron con pasaportes diplomáticos, pero no pudimos encontrar ninguna razón para detenerlos. Se les permitió irse”, informó un portavoz de la policía local, pero aseguró que las autoridades nunca los identificaron como fontaneros.

Un portavoz de la Embajada rusa en Bern rechazó el reporte, y aseguró que dos diplomáticos acreditados fuera de Suiza fueron revisados y se les permitió seguir su camino. “Los pasaportes diplomáticos se otorgan a funcionarios de alto rango, no a trabajadores”, dijo. “Creo que probablemente fue una broma tonta”, agregó.

El gestor de Fondos de Inversión, Bill Browder, quien ha culpado a oficiales rusos por la muerte de su abogado, Sergei Magnitsky, quien murió en una prisión de Moscú en el 2009 después de quejarse de maltrato, dijo que el incidente mostró el alcance del Estado ruso. “Los rusos están atacando activamente a todos sus enemigos en todos los países”.