El deterioro de las perspectivas económicas mundiales después del brote del coronavirus y la fuerte caída de los precios de los commodities está alimentando una volatilidad significativa del mercado financiero y una aversión al riesgo a la que pocos soberanos serán inmunes, advirtieron analistas de la calificadora Moody's.

“Los emisores soberanos que tendrán que acceder a los mercados internacionales de bonos para refinanciar la deuda en moneda extranjera, enfrentarán condiciones muy adversas al menos en el corto plazo. Pero si persiste el deterioro por más tiempo, las métricas crediticias también sufrirán un deterioro”, precisaron.

En la primera conferencia de un ciclo sobre mercados emergentes, dirigido por el vicepresidente mundial de Moody's, Rahul Ghosh, los analistas advirtieron que en un escenario de recesión aguda, el incumplimiento de corporativos podría aumentar a 88 frente a los 41 que se presentaron el año pasado.

Pero si la crisis financiera mundial termina en una recesión similar a la de 2009, el número de emisores en dificultades aumentaría a 208 en un año, consignaron. Este número de emisores con problemas financieros, sería equivalente a los observados en los cinco años previos.

En la conferencia, resaltaron que otro determinante del impacto que tendrán los emisores en el manejo de sus obligaciones, será la depreciación cambiaria.

Y serán los soberanos emergentes de más baja calificación, los que no tienen grado de inversión, son los que enfrentan los mayores riesgos, dijeron.

Aunque, sentenciaron que será inevitable una revisión para todos, pues el tamaño del impacto económico será severo.

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kg