Aun cuando la economía local sorprendió positivamente al crecer 1.5% en enero, comparada con igual mes del año anterior, el fuerte recorte que anunció la OCDE para el Producto Interno Bruto (PIB) de China —hasta 4.9%— encendió las alarmas de los expertos en Chile.

De hecho, dado el shock externo provocado por el coronavirus, sumado a lo que ocurra internamente, abren para el gerente de estudios de Gemines, Alejandro Fernández, un escenario donde no se puede descartar una recesión en el segundo y tercer trimestre de este año. Para el economista senior de LyD, Tomás Flores, el deterioro de China puede llegar a restar hasta 3 décimas, por lo que estima que el PIB se ubicaría bajo 1 por ciento.

El subgerente de Asesoría Económica de Econsult Capital, Mauricio Carrasco, coincide con el cálculo. Considerando que Chile exporta cerca de 25% de lo que produce al gigante asiático, Patricio Rojas, economista de Rojas y Asociados, ve factible que el país se expanda en el 2020 más cerca de 1% que 1.5% que veía en principio. Esto, asumiendo que será un efecto que se sentirá todo el 2020.

Si bien entre los economistas se asume que un menor ritmo de actividad en China pone un sesgo a la baja a las estimaciones, algunos ratificaron su apuesta de crecimiento de 1%, como la economista del eepartamento de Estudios de Santander, Sindy Olea.

Con una visión similar, desde BICE Inversiones comentaron que esto incorpora un riesgo negativo al escenario base, pero que “aún lo están cuantificando”.

El país asiático tomó medidas más duras para la contención del virus, provocando un alejamiento social, para evitar la propagación de la enfermedad. Si la Organización Mundial de la Salud sube la condición a pandemia, todos los países, Chile entre ellos, deberán plantearse qué normas de alejamiento general prescriben.

Cabe recordar, que hace unos días el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, dijo que los exportadores han registrado retrasos y problemas logísticos, pero que no hay interrupción de los despachos hacia China.

Más de la mitad de los envíos de cobre, del que Chile es el mayor productor mundial, están dirigidos al continente asiático, principalmente a China. El brote del virus surgió a fines de diciembre en el centro de China y ha provocado la muerte de casi 3,000 personas.

El elemento que cruza las bajas estimaciones es la fragilidad con que los analistas perciben la marcha de la actividad local.

Para la economista jefe de Banchile Inversiones, Carolina Grünwald, el aumento del Imacec de 1.5% en enero fue “muy mediocre, lejos del potencial”, por lo que no se aleja el fantasma de una nueva contracción.

Según el Banco Central de Chile, el Imacec total respondió a un avance de 2.2% en el sector minero y 1.5% en el no minero, apuntalado por actividades de servicios y construcción.

“Desde el punto de vista interno, los fundamentos para la actividad siguen siendo débiles por la alta incertidumbre, que debería afectar negativamente a la demanda doméstica, sobre todo a la inversión” señaló el economista senior de BTG Pactual, Pablo Cruz.

Para febrero, las apuestas ubican al Imacec entre un pobre 0.5% y un máximo de 4%, muy determinado por el día adicional propio de un año bisiesto.

Incluso el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, calificó como una “noticia positiva”, pero que “no nos deja satisfechos” el crecimiento de 1.5% que mostró la economía chilena en enero.