La pobreza e informalidad, así como una baja cobertura de riesgos; la ausencia de garantías; insuficiente infraestructura vial y de comunicaciones; bajos niveles de educación financiera e ineficientes sistemas judiciales, son algunos de los principales obstáculos para lograr una mayor inclusión financiera en América Latina, de acuerdo con un estudio de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban).

En su documento Una visión sobre los avances de la región latinoamericana y los desafíos por superar , el organismo destaca que, con base en el reporte Findex 2014 del Banco Mundial (BM), del 2011 al 2014 la región fue la que logró un mayor crecimiento en el porcentaje de adultos con una cuenta de depósitos formal, al pasar de 38 a 51 por ciento.

Sin embargo, este porcentaje contrasta con las cifras que muestran los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde el promedio supera 90 por ciento.

Como ejemplo, indica que del 2006 al 2014, el número de oficinas bancarias por cada 100,000 habitantes adultos pasó de 14.43 a 16.51; el de cajeros automáticos de 28.94 a 45.12; el de corresponsales bancarios de 12.27 a 75.65; el de terminales puntos de venta de 511.51 a 1,379.04, y el de empleados bancarios de 314.95 a 385.73.

El organismo comenta que el ambiente económico que ha prevalecido en la región fue fundamental para una mayor inclusión financiera. Sin embargo, destaca que aún falta mucho por avanzar en la materia en América Latina.

Nuestra región alcanzó un nivel superior al de Asia del sur y similar al de Europa del este. No obstante, la distancia con los países miembros de la OCDE aún marca el reto de política económica que debe encararse hacia los próximos años .

En su documento, la Felaban destaca que, por ejemplo, en el último año sólo 11.3% de los encuestados en América Latina tomó un crédito y apenas 13.5% realizó algún servicio de ahorro formal.

Los retos

De acuerdo con el reporte Findex, menciona la Felaban, el principal obstáculo a nivel mundial para la inclusión financiera se relaciona con la ausencia de dinero, la pobreza y la informalidad. Si no existe dinero para el consumo de bienes básicos, mucho menos existirá para la realización de transacciones financieras tales como el ahorro y menos aun si éste se realiza a plazo . Aunque, aclara, en la región la pobreza se ha reducido.

Otros obstáculos que se indican en el documento para lograr una mayor inclusión en la región son: una limitada educación financiera; la ausencia de datos o de centrales de riesgo (burós de crédito); una interferencia directa gubernamental con los pagos transferidos y condicionados por el gobierno, y factores socioeconómicos, toda vez que la inclusión financiera termina siendo en muchos casos un resultado de la inclusión social general que existe en un país .

También menciona a factores macroeconómicos como obstáculos. Movimientos abruptos que afecten la inflación, las tasas de interés o los tipos de cambio, pueden ser factores que erosionen la confianza del público en el sector financiero y bancario, razón por la cual la demanda de servicios financieros puede verse contraída o afectada .

La Felaban destaca que, capítulo aparte merecen las crisis financieras. La ocurrencia de las mismas es un factor nefasto para la confianza necesaria de parte del público en las instituciones que captan depósitos bajo la vigilancia y supervisión estatal .

Finalmente, otros factores que refiere el organismo son los asociados a la regulación y la supervisión, por lo que considera que éstas deben ser equilibradas y especializadas.

En algunos países se establecen políticas y medidas contrarias a este proceso. Entre éstas se encuentran los controles a las tasas de interés, que lo que hacen es ignorar por completo la estructura de costos de los diferentes tipos de productos crediticios, dificultando la creación de nuevas instituciones formales de financiamiento y deteniendo la operación de las existentes .