En medio de la pandemia del Covid-19, que provocó una crisis sanitaria y económica a nivel mundial, el porcentaje de la población que se ubicó en situación de pobreza incrementó en el 2020, reveló el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

José Nabor Cruz, secretario ejecutivo del Coneval, detalló en videoconferencia de prensa que la población en situación de pobreza pasó de 41.9% en el 2018 a 43.9% el año pasado, cuando por la pandemia se implementaron medidas de confinamiento y distanciamiento social que tuvieron un impacto económico y, a su vez, en la situación laboral de los mexicanos.

“Bajo el contexto de la contingencia sanitaria causada por el Covid-19 y de la crisis económica derivada de las medidas tomadas para controlar su propagación, el objetivo principal de este informe no es el calificar la efectividad de los programas, acciones e intervenciones gubernamentales, sino que permite identificar avances y retrocesos del desarrollo social y grupos de atención prioritarios”, señaló José Nabor Cruz.

De acuerdo con el informe, en el 2018 había 51.9 millones de personas en situación de pobreza, para el 2020 la cifra se ubicó en 55.7 millones de mexicanos, lo que significó que 3.8 millones de mexicanos más padecieron carencias.

En el análisis desagregado, de la población total de pobreza, 44.9 millones se encuentran en la categoría de pobreza moderada, lo que representa a 35.4% de la población. Este porcentaje es mayor al que se presentó hace dos años, de 34.9 por ciento.

En cuanto a personas en pobreza extrema, el reporte indicó que la población bajo esta condición presentó un incremento de 7 a 8.5% entre el 2018 y el 2020 al pasar de 8.7 a 10.8 millones de personas en ese periodo.

Chiapas continúa a la cabeza

Los datos del Coneval revelaron que Chiapas continuó como la entidad que tiene un mayor porcentaje de su población dentro de la pobreza, pese a reportar una disminución en dos años.

En el 2018, 78% de la población en Chiapas se ubicó en pobreza, mientras que el año pasado se redujo a 75.5 por ciento.

Luego de Chiapas se ubicaron Guerrero y Puebla. En el primer caso, la tasa se redujo de 67.9 a 66.4%, mientras que en el segundo, incrementó de 58 a 62.4% en dos años.

En el otro extremo, Baja California fue la entidad con la menor tasa de pobreza, con 22.5% de su población en ella, una baja desde la tasa de 23.6% del 2018.

En total, 19 entidades mostraron un aumento en el porcentaje de la población en situación de pobreza en dos años. El mayor aumento se vio en Quintana Roo, donde la tasa incrementó en 17.3 puntos porcentuales, seguido de Baja California Sur, con 9.0 puntos, y Tlaxcala, con 8.3 puntos.

En tanto, Nayarit fue el estado con una mayor reducción de su pobreza, con 5.3 puntos porcentuales menos que en el 2018, seguido de Colima, con 3.7 puntos, y Zacatecas, con 3.5 puntos.

Ingreso cayó

Juan Nabor Cruz destacó que para la identificación de las personas en situación de pobreza también se analiza el ingreso corriente total per cápita mensual, el cual mostró una disminución de 6.8% en dos años.

En el 2018, el ingreso corriente per cápita de los hogares era de 4,848 pesos mensuales, mientras que el año pasado disminuyó a 4,514 pesos. Esta caída se explicó, principalmente, por la disminución en la captación de remuneraciones por trabajo subordinado, que pasó de 3,045 a 2,731 pesos mensuales.

Si bien las transferencias —jubilaciones, pensiones, remesas, donativos, apoyos gubernamentales— a los hogares aumentaron de 639.7 a 743.5 pesos al mes, estas fueron insuficientes para compensar la pérdida de otros ingresos, detalló el Coneval.

“Fue un rubro que sí aumentó en este periodo bianual; sin embargo, no logró compensar la caída de los ingresos laborales. Evidentemente en cualquier esquema de política social sería deseable un mayor rubro de transferencias, pero me parece que es mucho más importante, no sólo en momento de crisis, es el tema del empleo, que las políticas públicas se enfoquen en que, en caso de crisis, hubiera menor aportación en términos de ingresos laborales”, agregó Juan Nabor Cruz.

Por su parte, Rogelio Gómez, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza indicó que ningún tipo de programa social puede sustituir al trabajo como una forma de lucha contra la pobreza. Consideró que los datos revelados por el Coneval es una llamada de atención para los tres niveles de gobierno.

“Hay que resolver la situación laboral para poder reducir pobreza de manera sostenible, porque no hay otra manera, claro es más complejo, pero no es imposible (...) Los datos son clarísimos, la paradoja es así: cayó el ingreso laboral por eso se incrementó la pobreza, los programas sociales no van a poder compensar eso y además ni siquiera ayudaron tanto porque están mal distribuidos”, aseguró. (Con información de Iván Rodríguez)

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