Moody’s es la primera agencia clasificadora de riesgo en pronunciarse sobre el impacto sobre el rating soberano que tendrá el histórico paquete de reactivación que anunció el lunes el gobierno, con un gasto público de 5,000 millones de dólares el próximo año y una desviación temporal de las metas fiscales.

La assistant vice president-analyst de Moody’s, Ariane Ortiz-Bollin, señaló en un comentario enviado a clientes que el plan fiscal no tendrá impactos significativos en los ratios de deuda del país o en la clasificación soberana de riesgo.

“En nuestra opinión, tanto el anuncio oficial como la expectativa de un deterioro en las métricas fiscales continúan siendo consistentes con el perfil crediticio de Chile, reflejado en la calificación ‘A1’ con perspectiva Estable”, destacó.

Ortiz-Bollin anticipó que el plan de recuperación anunciado por el gobierno de Chile “apoyará el crecimiento económico en el 2020, sobre todo en el contexto de un importante deterioro en las expectativas de crecimiento para este año y el próximo”. Dado que la mayoría de las medidas anunciadas son transitorias, dijo, “no anticipamos que éstas impliquen un cambio duradero en la estructura del gasto”.

Así, proyectó que la deuda pública bruta se ubicará en 30% del PIB hacia fines del próximo año, desde 27% que se registra hoy: “Esto llevará a una consolidación fiscal más lenta de lo esperado en los próximos años”.

En tanto, la agencia Fitch Ratings también reaccionó al anuncio, asegurando que el marco político es consistente y creíble para Chile. Esto, junto a un tipo de cambio flexible y a un balance soberano relativamente sólido “continúan respaldando su calificación soberana ‘A/estable’”.

“Las presiones fiscales del descontento social latente se captaron en parte en la rebaja de calificación de Chile a ‘A’ de ‘A +’ en el 2017, cuando esperábamos que las demandas sociales limitaran el ritmo de la consolidación fiscal y la reforma económica estructural”, indicó la agencia en un comunicado.

Fitch revisó aún más sus previsiones de crecimiento económico ajustándolas a 1.2 desde 1.5%, para el 2019. Mientras que para el 2020 también fijó su estimación a 1.2%, eso sí, desde 2.2 por ciento. Ambos ajustes se explican por los intensos disturbios sociales y la violencia esporádica en curso

“Esto está ligeramente por debajo de las estimaciones revisadas del gobierno de 1.4% en el 2019 y 1.3% en el 2020. Es probable que haya una recesión técnica con un crecimiento negativo en el cuarto trimestre del 2019 y primer trimestre del 2020. Persisten los riesgos a la baja para el crecimiento”, señaló la entidad.

En su Reunión de Política Monetaria de diciembre, el Consejo del Banco Central acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 1.75 por ciento. La decisión fue adoptada por la unanimidad de sus miembros.