La ejecución del Plan de Negocios para Petróleos Mexicanos (Pemex) debilitará el panorama crediticio de la empresa, afirmó la calificadora Fitch.

En una nota, que no implica acción de calificación, advierte que el objetivo planteado, de lograr una producción anual de 2.7 millones de barriles diarios para el 2024, es agresivo y difícil de alcanzar, asumiendo los niveles de gasto de capital programados y, sobre todo, al compararlos con los costos de inversión en desarrollo y desafíos de ejecución.

El 6 de junio la agencia recortó la calificación de Pemex de “BBB-” donde se encontraba a “BB”, con lo que perdió el grado de inversión. Sostuvo que el plan de negocios sugiere que el gasto de capital se financiará con recursos de la petrolera que se duplicarán al completarse la reducción de la carga tributaria e inyecciones de capital por parte del gobierno.

De acuerdo con los estrategas de Fitch, dirigidos en el análisis por Luis Aristizábal, la expectativa de duplicar la generación de ingresos internos es demasiado optimista. El fallo en la estimación podría significar una reducción más permanente en la carga de impuestos que está aplicando el gobierno, o motivar nuevas inyecciones de capital.

La calificación de Pemex en la agencia se encuentra con perspectiva negativa, indicativo para el mercado de que hay una de tres posibilidades de ser recortada de nuevo.

En la nota, el analista advirtió que incluso la estimación divulgada por la petrolera de una reducción de liquidez en el primer trimestre por 3,000 millones de dólares podría ser mayor.

De hecho, advierte que la compañía informó una caída de liquidez por 5,000 millones de dólares que, según sus estimaciones, fue compensada por el apoyo gubernamental  y la reducción del pago de impuestos. Pero, según Fitch, está sobreestimado.

La calificación especulativa indica que las emisiones que realice la petrolera serán tomadas como especulativas, lo que encarece el crédito que pueda conseguir, y dificulta su acceso a inversionistas que tienen mayor disponibilidad para prestar recursos.

El recorte de dos escalones en la nota de la petrolera responde directamente a la degradación de la calificación soberana de México, que se completó 24 horas antes.

No obstante, aseguran que este comentario que se divulgó no tiene aún impacto de calificación.

Coinciden calificadoras

Un diagnóstico similar fue difundido hace dos semanas por Standard & Poor’s (S&P), que explicó que el gobierno ha desarrollado un plan de inversión que considera mayores apoyos del gobierno federal de lo que se ha visto en el pasado.

Pero destacaron también que el grueso de la inversión planeada sería con recursos propios de Pemex bajo el supuesto de que subirá la producción y el precio del petróleo y se mantendrá estable.

El riesgo entonces “se encuentra en que no se cumplan sus supuestos, como el hecho de que el precio del petróleo se mantenga en 55 dólares por barril, o que se topen con que es más lenta la ejecución de proyectos que lo estimado, o que la generación de flujo ha sido menor”, argumentaron los analistas de S&P.

“El tema es que el precio del petróleo no está bajo control de la empresa, ni del país, y si se mueve por debajo del estimado, el plan no funcionaría”.

La calificación de Pemex en S&P se encuentra en “BBB+” con perspectiva Negativa, esto es tres escalones arriba del grado de inversión, un nivel similar al que tiene la nota soberana de México.