Si bien el actual gobierno ha puesto la lupa sobre el gasto público, expertos refirieron que ha descuidado la parte de los ingresos que obtiene, sobre todo aquellos provenientes del pago de impuestos.

Añadieron que se debe analizar por qué del lado de los ingresos existen privilegios fiscales, como las condonaciones de impuestos y la cancelación de créditos fiscales.

Ricardo Raphael de la Madrid, académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), refirió que en la parte del gasto se ha avanzado para transparentar los recursos y mostrar posibles desvíos, sin embargo, en la parte de los ingresos aún hay opacidad.

“Genera enojo e incluso ira, pero no lo suficiente para empujar a las instituciones a cambiar (...) el gobierno ha sido incapaz de corregir la desigualdad, el problema no es la desigualdad sino un gobierno incapaz de corregirla como la democracia lo exigiría”, aseveró durante su participación en el foro Privilegios Fiscales: Retos ante la desigualdad.

Explicó que lo anterior lleva a que la desigualdad sea algo que se refleje también en el sistema tributario, el cual pareciera que sólo se apoya de aquellos de menores recursos, mientras que los más ricos buscan la manera para pagar menos o evadir completamente sus impuestos.

“La opinión pública ha presionado para una transformación del gasto público, nos hemos dotado de mejores herramientas, tenemos a un presidente que está enfáticamente en el tema de la corrupción en el gasto público (...) La preocupación es que no tenemos ni la misma lupa ni el mismo músculo para observar el tema del ingreso. Los ingresos siguen siendo territorio gobernado fundamentalmente por la opacidad”, explicó.

Agregó que muchas veces se llegan a arreglos entre dependencias de gobierno, como la Secretaría de Hacienda y Crédito Público con otros personajes para pagar favores y, de esta manera, otorgarles ciertos beneficios. “No hay secretaría más política que Hacienda”.

Monopolio no se ha roto

En este sentido, Haydeé Pérez, directora ejecutiva de Fundar, recordó que en los dos sexenios pasados se condonaron impuestos por más de 628,937 millones de pesos.

Las condonaciones de impuestos son aquellos perdones fiscales que se dan en situaciones extraordinarias, como lo son tratar de no afectar la situación de algún lugar o región del país, una rama de actividad, la producción o venta de productos, o la realización de una actividad, así como para ayudar a aquellos afectados por catástrofes naturales, plagas o epidemias.

Mientras que por la cancelación de créditos fiscales —que es cuando el fisco decide abandonar la recaudación ya que resulta incosteable o imposible de obtener— el monto asciende a 1.1 billones de pesos.

Precisó que si bien se ha avanzado en la transparencia de las finanzas respecto a otros sexenios, el “monopolio de las finanzas públicas no se ha roto”, ya que sólo la parte de los egresos se ha democratizado.

“Antes había un monopolio de las finanzas públicas que no se ha terminado de romper, particularmente en la parte de ingresos. La discusión se ha democratizado bastante, pero lo que toca ingresos sigue siendo una discusión de élites, de especialistas”, indicó Haydeé Pérez durante su participación en el mismo foro.

Coincidió en que la parte de los ingresos sigue siendo opaca, muestra de ello es el juicio en el que Fundar está desde hace tres años para conocer los nombres, montos y motivos de créditos cancelados y condonados del 2015 hacia atrás.

Si bien el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) ha solicitado la información a la autoridad fiscal, Haydeé Pérez dijo que, hasta el momento, el SAT no ha otorgado la información de esos años debido al secreto fiscal y porque varios contribuyentes interpusieron amparos para que sus datos no se dieran a conocer.

Por su parte, Iván Benumea, investigador del Programa Justicia Fiscal de Fundar, indicó que la importancia de que se eliminen este tipo de privilegios reside en el contexto de desigualdad que hay en el país, así como en la baja recaudación de impuestos.

“Lo que se perdona es algo que no recauda el Estado y, por lo tanto, son recursos que ya no usa el gobierno, lo cual se podría vincular con el artículo 134 constitucional que dice que los recursos deben ser manejados con transparencia, por lo cual se debe rendir cuentas de cuál fue el proceso para cancelar o condonar los créditos fiscales”.

En tanto, Joel Salas, comisionado del INAI, acotó que es muy importante conocer quién autorizó las condonaciones y por qué, para así poderlas regular.

Vulnera libertad de expresión e información

Ana Cristina Ruelas, directora regional de Artículo 19, precisó que la opacidad en la información sobre los perdones fiscales vulnera la libertad de expresión y de información.

Acotó que tener que interponer demandas, como la de Fundar para conocer los nombres, puede inhibir la partición cívica, ya que no todos cuentan con los recursos y personal para irse a juicio.

“Este tipo de acciones lo que busca es inhibir la partición cívica o cansar a la sociedad civil que quiera conocer este tipo de información”, expuso.

En este sentido, refirió que se necesitan sanciones para que las empresas o grandes contribuyentes dejen que utilizar el sistema a su favor, afectando los derechos humanos de los demás y marcando la desigualdad.