La semana pasada, 3.28 millones de estadounidenses solicitaron la ayuda por desempleo, multiplicando por más de 10 los 282,000 desempleados registrados durante los siete días anteriores y reflejando que la actividad económica en Estados Unidos está paralizada.

Nunca antes se había alcanzado una cifra tan alta en la petición de subsidios, que supera con mucho el anterior récord, de octubre de 1982, fijado en 695,000 peticiones. También rebasa los 1.7 millones que se esperaban.

Las cifras del mercado laboral de marzo, que se presentarán la semana que viene, reflejarán destrucción de empleo por primera vez en más de una década. Queda muy lejos febrero, cuando el desempleo se situó en 3.5%, el mejor dato en más de 50 años.

Hasta entonces, Estados Unidos acumulaba 113 meses consecutivos de creación laboral, el periodo más largo de la historia. Especialistas estiman que lo peor vendrá en abril, cuando se contempla la destrucción entre 500,000 y 5 millones de puestos de trabajo. Como referencia, en marzo del 2009, el peor mes de la crisis financiera que estalló tras la caída de Lehman Brothers, se perdieron 800,000 empleos.

Algunos analistas calculan que el paro superará los dos dígitos, por encima de las cifras de la recesión de comienzos de los 80, con cerca de 18 millones de desempleados, frente a los menos de 6 millones que se registraron en febrero.Algunos economistas dicen que la tasa de desempleo de Estados Unidos podría acercarse a 13% en mayo.