Las empresas, los bancos y los fondos de capital que tienen en su poder títulos de deuda griega tendrían que suavizar sus posiciones frente a los vencimientos del gobierno para darle tiempo de sanear sus finanzas públicas, concluyó un análisis del grupo de monitoreo de mercado del Instituto Internacional de Finanzas (IIF).

En un comunicado, la mayor asociación mundial de financieros insistió en que los inversionistas institucionales, como fondos de pensiones, tendrían que hacer una contribución similar a la de los bancos acreedores.

El IIF es un grupo de 400 instituciones financieras de todo el mundo, mientras el equipo de monitoreo incluye a banqueros senior de instituciones como Barclays Capital, Goldman Sachs, Credit Suisse y Deutsche Bank.

Según el análisis de los banqueros de alto nivel, el paquete suplementario de rescate para Grecia facilitará la estabilización económica de aquel país, por ello llamaron a una consideración urgente de los acreedores para dar una prórroga voluntaria al cobro de las obligaciones.

Los integrantes del grupo enfatizaron que ya es momento de que Estados Unidos aborde los retos fiscales que enfrenta. Así, sugirieron que los legisladores de aquel país lleguen a un acuerdo para elevar el techo de endeudamiento del gobierno, de manera que les permita cumplir con el presupuesto de este año.

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