La petrolera estatal YPF aumentó un 4.5% en promedio los precios de la nafta y el gasoil en todo el país. La suba es mayor en la Ciudad de Buenos Aires (6%) que en el interior del país. Sería para “recomponer asimetrías históricas a nivel federal”, según fuentes de la firma. 

“A modo de ejemplo, una vez calculados los costos logísticos, Jujuy está hoy un 7% más cara con respecto a la capital del país”, argumentaron desde la petrolera estatal. 

“Esta decisión se da en pos de avanzar con los objetivos de producción de la compañía, teniendo en consideración las particularidades del contexto macroeconómico del país”, justificó la empresa.

Se trata del primer incremento en los precios de los combustibles en 2020. El último había sido en diciembre, mientras en marzo se ajustaron levemente los impuestos. La empresa cuya titularidad es en un 51% del Estado perdió 1,382 millones de dólares en el primer semestre de 2020, de los cuales 532 millones de dólares corresponden a caída en la producción de petróleo y gas y menores ventas de combustibles. 

Por otro lado, Raizen, licencitaria de la marca Shell, también anunció “un incremento de 4.5% promedio para todo el país, con una suba de 6% para CABA.  Se espera que tras este aumento, Axion Energy y Puma Energy apliquen subas similares. El congelamiento de estos precios había desatado una batalla entre las productoras no integradas y las refinadoras por un faltante de stock de petróleo crudo a nivel local. Fuentes de Raízen y Puma Energy advertían que iban a tener que importar gasoil mientras se exporta petróleo más barato. 

Este incremento en los precios desactivará por un tiempo esta batalla entre empresas del sector. Mientras tanto, restará una definición para el precio de los biocombustibles.