El déficit comercial de Francia se estrechó más de lo esperado en mayo, a un nivel de 5,300 millones de euros, debido a menores precios del petróleo, pero la industria todavía tiene dificultades para competir con sus exportaciones, lo que representa un desafío para el nuevo Gobierno socialista.

El presidente Francois Hollande, que asumió en mayo, ha prometido poner fin a la caída de la industria francesa, pero las cifras del viernes revelaron que sectores clave como el automotor siguen bajo presión.

Los problemas del Gobierno también quedaron al descubierto con las cifras del presupuesto para los primeros cinco meses del año, que mostraron que la brecha en los ingresos se amplió a 69,600 millones de euros (86,000 millones de dólares), lo que representa un alza interanual de 1,200 millones de euros.

Estas cifras sugieren que el Gobierno del ex presidente Nicolas Sarkozy hizo pocos avances, antes de dejar el poder, para recortar el déficit a un 4.5% del Producto Interno Bruto este año desde el 5.2% del 2011.

Los números de la aduana mostraron que las importaciones se mantuvieron prácticamente estables en mayo, en 42,800 millones de euros, aunque una caída del precio del petróleo redujo en unos 600 millones de euros la cuenta de hidrocarburos, energía y productos mineros.

Mientras, las exportaciones subieron a 37,400 millones de euros en mayo desde los 37,000 millones de abril, en parte debido a contratos ferroviarios y navales para el continente americano que compensaron una caída en las ventas de Airbus a Asia.

Un sólido desempeño de los bienes farmacéuticos y de lujo también ayudó a compensar la sostenida debilidad de las exportaciones de autos y maquinaria industrial.

" Las cifras de hoy confirman el estado muy débil de nuestro comercio exterior tras la década pasada", dijo en un comunicado la ministra de Comercio, Nicole Bricq.

La funcionaria sostuvo que el Gobierno insistirá con el endurecimiento de las normas de la Unión Europea para equilibrar el campo de juego con los mercados emergentes en lo referido a las regulaciones ambientales.

"No podemos aceptar una caída en nuestra cuota de mercado de 19.4% en términos reales durante los últimos cinco años", sostuvo Bricq.

Hollande ha dicho que apunta a impulsar la competitividad de la industria francesa incrementando la inversión en investigación y aumentando el crédito a las pequeñas y medianas empresas. Los economistas han dicho que esto podría tardar años en surtir efecto.

RDS