El Banco Central de Perú recortó su tasa de referencia en 25 puntos base, por primera vez en un año y medio, y con ello se montó en la ola donde 12 autoridades monetarias del globo han ajustado a la baja sus réditos entre junio y lo que va del mes de agosto.

Esto, reaccionando al debilitamiento mundial del crecimiento y el deterioro de expectativas en medio de una tensión comercial dirigida desde Estados Unidos y China, conforme lo descrito por cada una de las autoridades.

Solo la semana que pasada, cinco bancos centrales recortaron su tasa de referencia. Antes de Perú, que dejó la tasa en 2.50 puntos el viernes 9 de agosto, el Banco Central de Nueva Zelanda recortó su rédito en 50 puntos y con ello ubicó la tasa en 1%;  el Banco de la Reserva de India redujo su rédito, por cuarta vez en este año, aplicando un ajuste de 35 puntos base para dejarla en 5.4% y el de Tailandia, que condujo el primer recorte de su tasa en cuatro años, en una proporción de 25 puntos, para ubicarla en 1.50 puntos.

Este ajuste mundial a la baja en las tasas “presagia una sorpresivo tendencia dovish de expansión para dar un agresivo estímulo mundial ante el aumento de riesgos para el crecimiento”, advirtieron economistas de Barclays. Y son el antecedente cercano al anuncio monetario de Banco de México, programado para este jueves 15 de agosto.

 

De acuerdo con el catedrático de la Universidad Panamericana, Gabriel Pérez del Peral, Banco de México tendría que iniciar el ciclo a la baja de la tasa como una medida contracíclica y complementar así el plan del gobierno donde anunció la liberación de 485,000 millones de pesos para estimular a la economía.

Desde su perspectiva, la acción de Banxico recortando la tasa, complementará al esfuerzo fiscal recientemente anunciado y apoyará al país a  superar la fase recesiva que sí está marcando el indicador coincidente del INEGI

Point break de Asia a América

Durante junio, los bancos centrales que recortaron las tasas fueron Rusia (25 puntos base); India (25 pb); y Taiwan (12.5 pb). Mientras en julio, fueron los de Sudáfrica; Australia; Corea e Indonesia, todos también la bajaron en un cuarto de punto. Y el Banco Central de Turquía, quien recortó los tipos en 4.25 puntos, para dejarla en 19.75 puntos base.

Hace dos semanas, la Reserva Federal de Estados Unidos recortó en 25 puntos base el objetivo de la tasa, para dejarla entre 1.25% y 1.50%; unas horas después, el Banco Central de Brasil, recortó en 50 puntos la tasa de referencia para dejarla en 6 por ciento.

Banxico, el compás de espera

La cita para Banco de México (Banxico), está fijada para este jueves 15 de agosto, cuando la Junta de Gobierno de Banco de México asistirá a su quinta Reunión Monetaria  del año, en un contexto mundial pleno de incertidumbre por la ofensiva y contraofensiva comercial que prevalece entre China y Estados Unidos, y en medio de una amenaza de Guerra de Divisas, que podría generarse.

Ante la tendencia mundial y el deterioro del panorama económico por la incertidumbre comercial, los estrategas de Santander y Vector Casa de Bolsa, anticipan que Banxico sorprenderá al bajar 25 pb el objetivo de la tasa de fondeo.

De acertar, se concretaría el primer recorte de tasas de Banxico, desde junio de 2014, es decir, sería el primer ajuste a la baja en cinco años.

Analistas del sector privado han advertido desde el año pasado la pertinencia del recorte de tasas en México, ante el histórico nivel donde se mantienen.

El difícil punto medio

No hay que olvidar, que México es uno de los tres emergentes que ofrecen el más alto premio por mantenerse en el país, de 8.25%, apenas debajo de Turquía (19.75%) y Argentina (58%).

Y la economista del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gita Gopinath, ha sido enfática desde enero al advertir que parte de la presión a la baja que está reflejando la economía mexicana, tiene un importante antecedente en la política monetaria restrictiva donde se mantiene.

No obstante, expertos exbanqueros centrales advierten que se debe encontrar el punto medio en la decisión, y atender las circunstancias propias de cada país. Al interior del ensayo titulado El tercer pilar: Cómo los mercados y el Estado dejan a la comunidad detrás, el exgobernador del Banco Central de India, y candidato del mercado para liderar el Fondo Monetario Internacional (FMI), Raghuram Rajan, plantea el riesgo de suponer que la política monetaria puede compensar por sí sola una desaceleración económica.

Pues advierte que un error en este diagnóstico,  podría generar inestabilidad financiera en el mediano plazo, lo que sería “un costo bastante alto” para un banco central que debe contar con la confianza de los agentes económicos.

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