El incremento mensual de los precios en Estados Unidos ha disminuido, pero esta evolución positiva se ve neutralizada por el mantenimiento de inquietantes presiones inflacionarias, debido a la desaceleración del crecimiento económico del país.

El Índice de los Precios al Consumo publicado ayer por el Departamento del Trabajo registró en mayo su aumento más débil desde noviembre: 0.2 por ciento.

Esta disminución de la inflación por segundo mes consecutivo fue provocada por una caída de los precios de la energía de 1%, la primera en 11 meses.

El brote inflacionario que el país conoció durante el otoño e invierno boreal fue desencadenada por la explosión de los precios del petróleo y de otras materias primas.

Arijit Dutta, de Moody Economy.com, dijo: La amenaza inmediata de una inflación fuerte provocada por el aumento de los precios de alimentos y energía ya pasó .

Varios analistas observan que la aceleración de mayo ha sido estimulada por el inusitado encarecimiento de los automóviles desde octubre del 2009 y un alza en el precio de la ropa.