Expertos españoles creen que el sistema de pensiones es sostenible, pero sólo si se introducen ciertos ajustes. De hecho, todos los economistas presentes en la jornada Pensar la sostenibilidad de las pensiones , organizada por el medio español Expansión y El Mundo, coincidieron en que no habrá problema para seguir pagando las pensiones en el futuro, a pesar del previsible agotamiento del Fondo de Reserva de la Seguridad Social el próximo año y de que la evolución demográfica esboza un escenario cada vez más complicado.

Hay que abrir el debate de cómo lograr nuevas fuentes de financiamiento , acotó Jordi Sevilla, ex ministro de Administraciones Públicas del Gobierno de España. La crisis de la seguridad social no se resuelve sólo con el crecimiento económico y negarse a los ajustes es condenar a los pensionistas a cobrar menos con el paso del tiempo, agregó.

Por ello, reclamó un impuesto a la riqueza. Dentro de 20 años seremos más viejos, pero también ricos, y hay que vincular el financiamiento de las pensiones no sólo a los trabajadores activos sino a la riqueza del país mediante un Impuesto de Patrimonio. Según Sevilla, ésta es la fórmula menos lesiva para la creación de empleo y le daría más estabilidad al sistema de pensiones .

Con todo, la incertidumbre está muy presente en el futuro del sistema de pensiones. Hay un riesgo de que la gente viva más que lo esperado, pero también hay riesgos por cambios en el trabajo o modelos de familias , refirió Mercedes Ayuso, miembro del Grupo de Investigación de Riesgo en Finanzas y Seguros.

Rafael Doménech, economista jefe de BBVA Research precisa que, en el corto plazo, es necesario recuperar el empleo, todavía queda la mitad de los puestos de trabajo que se han destruido durante la crisis pero, agregó: O se aumenta la presión fiscal, con los costos que eso conlleva en creación de empleo, o se reduce la pensión media . Además, vio necesario converger a un sistema de cuentas nocionales individuales en un plazo de 15 o 20 años .

Por su parte, José Enrique Devesa, doctor en Economía de la Universidad de Valencia, dijo que estas bajadas se tendrían que haber producido ya en los últimos años. El Índice de Revalorización de las Pensiones señalaba que estas prestaciones tendrían que haber experimentado una caída de 1.2% en el 2015, de 2.4% este año y de 3.1% en el 2017. No obstante, el mínimo que marca la ley es de 0.25 por ciento . Por ello, Devesa aseveró que una opción para que las pensiones mantengan su poder adquisitivo en la medida de lo posible a la vez que se asegura la sostenibilidad del sistema es que las pensiones se revaloricen a 0.25%, mientras que la diferencia con el IRP teórico se financia vía impuestos .

El catedrático de Economía Aplicada y Hacienda Pública, Manuel Lagares, abogó por ir más allá y transitar hacia un sistema basado en el Impuesto sobre la Renta en Personas Físicas (IRPF) y en el IVA. Las cotizaciones son un obstáculo para el crecimiento y el empleo, no cuadran en el esquema impositivo moderno. Habría que incluirlas dentro del IRPF, aunque sin mínimos exentos, para lograr un sistema más flexible que reduzca los costos para las empresas , indicó.

En esta misma línea, defendió una subida del IVA como complemento para el financiamiento de las pensiones, simplemente porque es un impuesto que no penaliza las exportaciones y que sí influye negativamente sobre las importaciones . Con ello, podríamos pensar en una reducción de las cotizaciones sociales .

Sin embargo, el secretario de Protección Social y Políticas Públicas de CCOO, Carlos Bravo, explicó que el sistema podría ser distinto si se implantara desde cero, pero migrar a uno diferente es muy difícil . Por ello, reclamó reforzar los ingresos del sistema para equilibrarlo y poder mantenerlo en el futuro .