Arturo Herrera, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), refirió que Petróleos Mexicanos (Pemex) no es una carga para las finanzas públicas, y destacó la aportación que tendrá la petrolera en los ingresos del gobierno el siguiente año.

“Pemex no es una carga. Va a estar aportando alrededor de 900,000 millones de pesos a las finanzas públicas el siguiente año. Es una empresa que sí, por el otro lado, está sobre apalancada”, refirió en conferencia de prensa virtual.

El secretario de Hacienda destacó que la administración empezó con niveles de petróleo de 55 dólares el barril, los cuales se han movido a la baja e incluso, han llegado a cero, por lo cual muestra la necesidad de que el presupuesto dependa más de los ingresos tributarios, y no de los petroleros.

Para el próximo año el gobierno espera ingresos petroleros por 936,765 millones de pesos, lo que significa una disminución de 8.3% respecto a lo que se aprobó en la LIF 2020; sin embargo, al compararse con el estimado de cierre del año —el cual se movió por la caída del precio internacional del combustible— se prevé un crecimiento de 13.0% gracias al aumento en la plataforma de producción, así como por el precio.

Para la proyección, se prevé que la mezcla mexicana de petróleo tenga un precio de 42.1 dólares por barril y una plataforma de producción de 1.8 millones de barriles diarios, lo que Hacienda “considera el nuevo entorno de demanda y precios, así como el renovado énfasis en la eficiencia en la producción y abastecimiento de combustibles por parte de Pemex”.

La semana pasada, Luis Niño de Rivera, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), refirió que Pemex “es un dolor de cabeza” para las finanzas públicas, además de no ser financieramente sostenible.

“Tiene elevados niveles de ineficiencia, tiene condiciones laborales muy complejas, se está cayendo la capacidad productiva del crudo y quizá la solución sea mayor deuda (…) Pemex es insostenible”, aseveró.

Deuda es manejable

Por otro lado, Arturo Herrera indicó que, pese al incremento de la deuda, como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), ésta sigue siendo “manejable” y se espera que el siguiente año disminuya conforme a la recuperación de la economía.

“Los países suelen medir la deuda conforme a su capacidad de pago, es decir, la deuda como porcentaje del PIB y, al caer este en ocho puntos, lo que hará es que haya un incremento de la deuda de 10 puntos porcentuales, pasando de 44.8 a 54 por ciento. Esto claramente está en niveles manejables, pero, además, habrá algunas vertientes que van a permitir que eso se vaya controlando en el tiempo”, apuntó.

El gobierno estima que este año, ante la crisis sanitaria y económica que  ha causado la pandemia del Covid-19, la economía presente una contracción de 8.0%, mientras que el siguiente año esperan una recuperación de 4.6 por ciento.

“Hay dos temas que condicionan la recuperación. El primero es el riesgo sanitario porque, si hay un rebrote, la economía tiende a desacelerarse nuevamente. El segundo tema es el hecho de que estamos reabriendo y teniendo una recuperación en condiciones Covid. Vamos a tener una recuperación plena una vez que se hayan empezado a aplicar de manera masiva las vacunas, que nosotros estamos esperando que lleguen en algún momento entre finales de diciembre y principios de enero”, explicó el funcionario.

Respecto a los rebrotes que hay de la pandemia en países de Europa, Arturo Herrera refirió que “tenemos que ser muy cuidadosos” y redoblar los esfuerzos para mitigar la propagación del virus, que es el mayor riesgo para las actividades económicas.

Pláticas con el FMI

Hace algunos días el secretario de Hacienda conversó con Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), sobre la Línea de Crédito Flexible que tiene el país con el organismo internacional.

Si bien no dio detalles sobre la conversación, recordó que en los próximos días esta línea entrará en revisión.

La semana pasada se informó que Arturo Herrera fue nombrado para presidir, en el 2021, la Junta de Gobernadores del FMI y el Banco Mundial. Con esto, sería la segunda vez que un mexicano ocupa este cargo. En 1956 Antonio Carrillo Flores, secretario de Hacienda en aquel entonces, presidió la junta.